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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://fishandchips.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Aventuras y desventuras de Chemi en Londres</title><description/><link>https://fishandchips.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>New address</title><link>https://fishandchips.blogia.com/2006/110501-new-address.php</link><guid isPermaLink="true">https://fishandchips.blogia.com/2006/110501-new-address.php</guid><description><![CDATA[<p>A partir de ahora este blog seguir&aacute; en bitacoras.com, en la direcci&oacute;n <a href="http://chemienlondres.bitacoras.com">http://chemienlondres.bitacoras.com</a>. Cierto que el t&iacute;tulo es m&aacute;s prosaico y menos original, pero el formato y las capacidades de bitacoras.com son mucho mejores que las de blogia.</p><p>As&iacute; que a partir de ahora &eacute;sta es la nueva direcci&oacute;n_ <a href="http://chemienlondres.bitacoras.com">http://chemienlondres.bitacoras.com</a> <br /> </p>]]></description><pubDate>Sun, 05 Nov 2006 15:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>New Home</title><link>https://fishandchips.blogia.com/2006/102601-new-home.php</link><guid isPermaLink="true">https://fishandchips.blogia.com/2006/102601-new-home.php</guid><description><![CDATA[<p>Yes, <strong>dentro de poco me mudo a la que ser&aacute; mi nueva casa en Londres</strong>. Incre&iacute;ble, si en Par&iacute;s tard&eacute; un mes y tuve que ver miles de pisos y recibir miles de &lsquo;noes&#39; antes de encontrar un piso que s&oacute;lo era temporal y en el que tuve que convivir con dos personas realmente desagradables y odiosas, aqu&iacute; he tardado cuatro d&iacute;as y s&oacute;lo he tenido que ver uno. El martes pasado me conect&eacute; a Internet un rato desde el n&uacute;mero 65 de mi calle (de donde me acab&oacute; echando una mujer que vive all&iacute; y <strong>que amenaz&oacute; con llamar a la polic&iacute;a si no me iba</strong>), a GumTree.com, p&aacute;gina de referencia para encontrar piso, trabajo, mascota, novia, cafetera o cualquier otra cosa en Londres y en el Reino Unido en general, y escrib&iacute; un mont&oacute;n de emails a todos los pisos que iba encontrando interesantes con la idea de concertar citas para el jueves o viernes, d&iacute;as en los que estar&iacute;a off (en los que librar&iacute;a en el trabajo). E &lsquo;interesantes&#39; quer&iacute;a decir: en zona 2 (la zona 1 es imposiblemente cara y la 3 ya est&aacute; muy lejos del centro), bien conectados con Oxford Circus (<strong>mi agradable lugar de trabajo</strong>), habitaci&oacute;n individual <strong>(&iexcl;no m&aacute;s ronquidos ni m&aacute;s tapones para los o&iacute;dos!</strong> (&iexcl;toma rima!)), gente angl&oacute;fona viviendo en la casa (la mejor manera de practicar la lengua, nunca mejor dicho, es echarse una novia que hable ingl&eacute;s, o cuanto menos una compa&ntilde;era de piso), evidentemente que no fuera "muy caro" (situ&eacute; mi umbral en 90 libras/semana, <strong>lo que es algo m&aacute;s de 135 euros a la semana</strong>, lo que es m&aacute;s de lo que pagaba en mi piso de Valencia de alquiler por todo un mes), y muy importante, que fuera m&aacute;s o menos para a partir del 28 &oacute; 29 de octubre, fecha en la que cobrar&eacute; mi primer (segundo) sueldo en Zara (que tendr&iacute;a que dedicar casi &iacute;ntegro al pago del dep&oacute;sito y primeras semanas de alquiler del piso, por lo que seguir&eacute; viviendo otro mes bajo m&iacute;nimos), adem&aacute;s de que en el hostel tengo que decir con una semana de antelaci&oacute;n que me voy o si no se quedan con mi fianza (100 jugosas libras que me tienen que devolver y que me dar&aacute;n la vida, literalmente hablando). Muy bien. El que m&aacute;s llam&oacute; mi atenci&oacute;n fue uno situado en Shepherd&#39;s Bush, en zona 2 pero bastante cerca del centro, pegado a Kensington por el este y a Notting Hill por el norte, en el que hab&iacute;a una habitaci&oacute;n individual libre por 83 libras/semana, cocina, sal&oacute;n, todos los electrodom&eacute;sticos habituales <strong>(lo que os sonar&aacute; a gilipollez pero que para m&iacute; hoy por hoy es todo un lujo</strong> despu&eacute;s del a&ntilde;o en Par&iacute;s y del mes y medio en el hostel) e incluso Internet wifi. Y la habitaci&oacute;n estaba libre a partir del 30 de octubre. Y ser&iacute;a para compartirlo con una chica francesa y otra australiana, que adem&aacute;s pon&iacute;an en el anuncio que prefer&iacute;an a un chico (qu&eacute; perrillas), que fuera no fumador y que tuviera veintitantos a&ntilde;os. <strong>Es decir, me buscaban a m&iacute;</strong>. Y as&iacute; se lo dije en el email, vendi&eacute;ndome como un chaval de puta madre, no fumador, limpio, deportista y bla bla bla y todo ese tipo de cosas que quieren las chicas en sus compa&ntilde;eros de piso (o que yo cre&iacute;a que quer&iacute;an las chicas en sus compa&ntilde;eros de piso). Y ya con el texto de ese email como base y vari&aacute;ndolo al gusto de cada uno de los que buscaban compa&ntilde;ero de piso, escrib&iacute; a unos cuantos m&aacute;s que tambi&eacute;n me parecieron interesantes, aunque ninguno me ven&iacute;a tan bien como aquel primero (o estaban muy lejos, o mal conectados, o la habitaci&oacute;n era para ya, o eran muy caros, o...).</p><p>As&iacute; que all&iacute; estaba yo, en busca de mi destino en Londres<strong>, cuando en la acera de enfrente aparc&oacute; un Porsche</strong> (en mi calle hay habitualmente aparcados varios Porsches, Ferraris y dem&aacute;s, para qu&eacute; ve&aacute;is con qu&eacute; gente me relaciono, ja, y eso que no vivo en Chelsea, Battersea o Kensington, que ya s&iacute; que son la hostia) y baj&oacute; de &eacute;l una mujer rubia y furibunda que se dirigi&oacute; veloz hacia m&iacute; grit&aacute;ndome todo tipo de incomprensibles sandeces en ingl&eacute;s. Yo la mir&eacute; con cara de sorpresa y le dije con voz de sorpresa, Sorry??, por lo que ella debi&oacute; adivinar, supongo que sin sorpresa, mi origen extranjero y empez&oacute; a hablar m&aacute;s lentamente. Y me dijo que ya se lo hab&iacute;a dicho a otras personas muchas veces, que ah&iacute; viv&iacute;a gente, que era una propiedad privada, y que no quer&iacute;a volver a ver a nadie ah&iacute; sentado o que llamar&iacute;a a la polic&iacute;a; aunque de lo de conectarnos a Internet por la cara no dijo (<strong>o yo no entend&iacute;</strong>) ni una palabra. Bueno. Claro que es una propiedad privada, pero ah&iacute; estamos sentados pr&aacute;cticamente en la calle, a escasos cent&iacute;metros de la acera, en un peque&ntilde;o portal en el que tras tres escalones hay una pared con una ventana, ya que el 65 y el 66 son la misma vivienda y se entra por el 66 (por ejemplo, no es ni siquiera como cuando nos sentamos en el portal de Nacho en Ibi). Pero en fin. Y yo le dije, Ok, ok, ya me voy; y segu&iacute; tranquilamente escribiendo el &uacute;ltimo email; pero ella realmente exaltada me dijo, &iexcl;Te vas ya, ahora mismo!, &iexcl;o llamo a la polic&iacute;a!. Y yo pensando, joder, le dije, Vale, vale; y me levant&eacute;, por lo que ella, mir&aacute;ndome realmente muy mal, se fue y entr&oacute; por el 66 al edificio, <strong>tras lo cual yo me volv&iacute; a sentar</strong>. Acab&eacute; ese email, apagu&eacute; el ordenador, me levant&eacute; y cuando sal&iacute; a la acera la rubia sal&iacute;a tambi&eacute;n en ese momento del 66 mirando hacia donde yo estaba, y al verme le cambi&oacute; la cara y de nuevo me mir&oacute; muy mal, <strong>seguro que dese&aacute;ndome una muerte larga y dolorosa</strong>, pero como yo ya estaba en la acera y no en su propiedad privada, pues no dijo nada y simplemente se fue hacia el otro lado lanz&aacute;ndome todo tipo de maldiciones anglas y sajonas.</p><p>Y al d&iacute;a siguiente, el mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana, antes de ir a trabajar, me volv&iacute; a conectar a Internet, esta vez desde la Victoria Library, y vi que s&oacute;lo me hab&iacute;an contestado de cuatro pisos. Uno bastante interesante y en el que la chica me dec&iacute;a que acababa de volver de Espa&ntilde;a de vacaciones, y que le hab&iacute;a encantando y que le encantabas los espa&ntilde;oles y que le escribiera para quedar para ver e piso jueves o viernes. Y yo pensando<strong>, Pues ya est&aacute;, me visto de torero y me llevo unos pinchos de tortilla de patatas</strong>, y seguro que la habitaci&oacute;n es m&iacute;a. En la respuesta de otro piso, que igualmente estaba bastante bien, me dec&iacute;an que ten&iacute;an que alquilar la habitaci&oacute;n antes de lo que a m&iacute; me ven&iacute;a bien, pero que en todo caso yo pod&iacute;a empezar a pagarla antes e ir all&iacute; a vivir el 28 de octubre o cuando fuera; y yo<strong>, Claro, y si quer&eacute;is tambi&eacute;n os invito a cerveza en el pub todas las noches</strong> durante el primer mes, como si el del Porsche fuera yo y no la loca &eacute;sa obsesionada con la polic&iacute;a. De otro piso simplemente me hab&iacute;an contestado que si estaba interesado llamara al tel&eacute;fono de Craig o de David (o no s&eacute;, en realidad ya no me acuerdo y me acabo de inventar los nombres). Y oh milagro, tambi&eacute;n me hab&iacute;an contestado del piso aqu&eacute;l de la francesa y la australiana d&aacute;ndome la direcci&oacute;n y que si estaba interesado fuera ese mismo jueves. As&iacute; que les contest&eacute; a &eacute;stas dici&eacute;ndoles que all&iacute; estar&iacute;a el jueves, y escrib&iacute; a la otra chica, la que estaba flipada con Espa&ntilde;a, dici&eacute;ndole que a m&iacute; me iba bien ir a ver su piso el viernes. Tras lo cual me fui a Zara planeando ya mis estrategias para ambos pisos, <strong>recordando para ello mi extensa y desagradable experiencia en la b&uacute;squeda de pisos en Par&iacute;s</strong>.</p><p>Y el jueves por la tarde-noche, despu&eacute;s de ver en Internet que la chica flipada con Espa&ntilde;a me hab&iacute;a dado la direcci&oacute;n y me hab&iacute;a confirmado que fuera el viernes a ver el piso, me fui para Shepherd&#39;s Bush a ver el primero de mis futuros posibles hogares en Londres. Salgo del metro y la zona, bueno, bastante normal, ni super guay que te cagas ni chunga tipo Bronx o Nazaret. Anduve un ratillo por la avenida aqu&eacute;lla, y finalmente encontr&eacute; el n&uacute;mero (que ya he olvidado, viva el alzheimer), una puerta verde medio escondida entre dos bares o tiendas. Llamo y me abre una de las chicas, que igual pod&iacute;a ser la francesa que la australiana, y muy alegre y sin dejar de sonre&iacute;r (no dej&oacute; de sonre&iacute;r durante todo el rato que estuve all&iacute;<strong>, incre&iacute;ble la resistencia muscular de sus m&uacute;sculos faciales</strong>) me lleva al sal&oacute;n, en el piso de arriba (en el piso de abajo no hab&iacute;a nada, s&oacute;lo las escaleras hacia arriba), donde estaban la otra chica, que result&oacute; ser la francesa (por lo que la primera, como ya habr&eacute;is adivinado, era la australiana), y un chico grandote y con pinta de bonach&oacute;n que creo que tambi&eacute;n era australiano (al menos no dej&oacute; de beber Foster&#39;s durante todo el tiempo que yo estuve en la casa), y que es el que se va y por eso su habitaci&oacute;n se queda libre. Y el chaval, que ya no recuerdo c&oacute;mo se llama, me ense&ntilde;&oacute; la casa: un aseo normal con ba&ntilde;era, una cocina bastante grande con todo (microondas, horno, nevera<strong>, lavadora... qu&eacute; guay, me emocion&eacute; y todo al verla</strong>), el sal&oacute;n con varios sillones y sof&aacute;s y un par de televisores (?), y en la planta de m&aacute;s arriba las habitaciones, incluyendo la que se va a quedar libre, que no es muy grande y que est&aacute; casi totalmente ocupada por una enorme cama que no es que sea de matrimonio<strong>, es que es de tr&iacute;o</strong>, y tres mesitas. Y el armario, tambi&eacute;n bastante grande, est&aacute; al lado de la habitaci&oacute;n pero en el pasillo. Bueno. Tras realizar ese tour, subieron tambi&eacute;n las dos chicas y all&iacute; estuvimos todos un buen rato, en el pasillo, <strong>ellos, sobre todo la francesa, interrog&aacute;ndome y yo siendo interrogado</strong>. Y &eacute;se era el momento clave de la visita, donde me jugaba mis posibilidades de acabar viviendo en ese piso, por lo que mis sentidos se agudizaron y mis escasas neuronas se mantuvieron tensas y a la expectativa, tratando de aprovechar mi larga experiencia en ese tipo de situaciones en Par&iacute;s. Primera pregunta, Where are you from? Bueno, &eacute;sa era f&aacute;cil, Espa&ntilde;ol. &iexcl;Oh!, dijo la francesa, perfecto porque yo estoy aprendiendo espa&ntilde;ol y as&iacute; podr&iacute;as ayudarme; y yo, siendo consciente de haber ganado ya unos cuantos puntos y con la mejor de mis sonrisas, Claro, claro. Y ella de nuevo, Adem&aacute;s, muy bien, porque los espa&ntilde;oles son m&aacute;s simp&aacute;ticos que los franceses y que los ingleses. Y pensar&eacute;is, Dios, qu&eacute; f&aacute;cil, a la chavala &eacute;sa le molaban un mont&oacute;n los espa&ntilde;oles y as&iacute; ya ten&iacute;as medio camino hecho. Y s&iacute;, <strong>esa buena prensa que tenemos los j&oacute;venes espa&ntilde;oles entre los j&oacute;venes del resto de Europa me daba m&aacute;s puntos</strong>, pero el comentario de la chica no estaba exento de peligros, porque si yo me regodeaba en mi "superioridad" frente a franceses e ingleses, podr&iacute;a herir sus sentimientos, ya que ella era francesa y seguro que por vivir aqu&iacute; tiene muchos amigos ingleses, y es que una cosa es que ella diga eso as&iacute; en plan comentario inocente y otra el que lo dijera yo. As&iacute; que en un &aacute;gil giro dije, Bueno, yo estuve el a&ntilde;o pasado viviendo en Par&iacute;s y los franceses que conoc&iacute; tambi&eacute;n eran muy majos. &iexcl;Aj&aacute;!, as&iacute; esquivaba el peligro de tener que estar de acuerdo o no con ella al tiempo que contaba que hab&iacute;a vivido en Par&iacute;s y que hablaba bien de los franceses. Y ella positivamente sorprendida, &iexcl;Oh!, &iquest;has vivido en Par&iacute;s?, &iquest;y hablas franc&eacute;s?; y yo, m&aacute;s puntos para mi bolsillo; S&iacute;, estuve all&iacute; el a&ntilde;o pasado con una beca Erasmus. Otro gran movimiento: as&iacute; pas&aacute;bamos a hablar de mis estudios. Y precisamente ella pregunt&oacute;, &iquest;Y qu&eacute; has estudiado?</p><p>[continuar&aacute;...]</p>]]></description><pubDate>Thu, 26 Oct 2006 11:42:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://fishandchips.blogia.com/2006/102001-saturday-night-fever-zara-again.php</link><guid isPermaLink="true">https://fishandchips.blogia.com/2006/102001-saturday-night-fever-zara-again.php</guid><description><![CDATA[<p class="EC_MsoNormal"><span style="font-size: 13pt; font-family: Garamond">Once upon a time&hellip; <strong>Era el primer s&aacute;bado que yo pasaba en Londres</strong>. No ten&iacute;a ning&uacute;n plan, apenas conoc&iacute;a a gente en el hostel, algunas breves conversaciones durante los desayunos y las cenas con algunos espa&ntilde;oles, t&iacute;midos inicios de amistad. Pero por la noche me cruc&eacute; con una chica espa&ntilde;ola, Sonia, a la que ya conoc&iacute;a un poco, y dos chicos, Ezequiel, argentino y Alejandro, colombiano (m&aacute;s conocido como &lsquo;Comandante&rsquo; por su cierto parecido con el Che), que me dijeron que iban a comprar cervezas, que si iba con ellos. Y fui con ellos. Y yo, &iquest;Pero qu&eacute; idea ten&eacute;is?, &iquest;beber en el hostel y luego salir o s&oacute;lo estar ah&iacute; bebiendo y hablando o&hellip;?; y ellos, Pues no s&eacute;, de momento nos beberemos esto y luego ya veremos. Y compramos cerveza, para nosotros y para m&aacute;s gente, enormes y baratas latas de cerveza. Y yo, &iquest;Y d&oacute;nde vamos a beber?; y ellos, Pues no s&eacute;, solemos ir a la habitaci&oacute;n de V&iacute;ctor y Manu&hellip; Y yo, Bueno, la m&iacute;a es triple y ahora estoy solo, as&iacute; que podemos ir; y ellos, Ah, pues guay, vale. As&iacute; que fuimos a por los tales V&iacute;ctor y Manu (&iquest;Pero tienes m&uacute;sica en tu habitaci&oacute;n?; y yo, S&iacute;, puedo poner el ordenador; y ellos, &iquest;Pero podemos fumar porros en tu habitaci&oacute;n?; y yo, S&iacute;), y mientras esper&aacute;bamos a Ezequiel en la escalera, porque &eacute;l iba a ir a la habitaci&oacute;n de V&iacute;ctor y Manu y no sab&iacute;a que hab&iacute;amos cambiado de destino, apareci&oacute; un chaval llamado Prasad que hablaba un ingl&eacute;s muy raro pero extra&ntilde;amente comprensible, de madre india y padre norteamericano (&eacute;l es de California), muy delgado, que se mov&iacute;a de un modo algo peculiar, que conoc&iacute;a a Sonia, que al vernos con cerveza se interes&oacute; por nuestras intenciones, y que tras conocerlas nos invit&oacute; a beber en su habitaci&oacute;n, en la que lleva viviendo cuatro a&ntilde;os. Por lo que finalmente fuimos a la invitaci&oacute;n de Prasad. Que parece cualquier cosa menos una habitaci&oacute;n de hostel: dos televisores, dos ordenadores de sobremesa, un port&aacute;til, la Play Station 2, microondas, cafetera, licuadora, tostadora, nevera (llena de cerveza), todas las paredes cubiertas de fotos, posters, y gente que entraba y sal&iacute;a en todo momento. Estuvimos all&iacute; unas dos horas, nos bebimos las cervezas que llev&aacute;bamos nosotros, nos bebimos casi todas las cervezas que hab&iacute;a en la nevera, el resto de gente fumaba porros, vimos v&iacute;deos de conciertos, algunos grabados por el propio Prasad en Los &Aacute;ngeles, como &eacute;l mismo no se cansaba de recordarnos, Hey men, what a fucking concert men. Bueno. De todo lo que vimos, la canci&oacute;n con la que yo me qued&eacute; fue <strong>Where is my mind?, de los Pixies, cuyo cantante la cant&oacute; con Brian Molko&nbsp;en un concierto de Plac</strong>ebo. Al d&iacute;a siguiente descubr&iacute; con sorpresa que yo ten&iacute;a la canci&oacute;n original en el ordenador en una selecci&oacute;n de cl&aacute;sicos del rock de los 70 y 80, y tiempo despu&eacute;s, ya trabajando en Zara, un d&iacute;a que me dio por cantarla, uno de mis compa&ntilde;eros, Massi, un italiano muy majo, me estaba oyendo y me dijo en su gracioso castellano, No lo s&eacute;, pero ya veo que no est&aacute; por aqu&iacute;. Pero aquel s&aacute;bado, cuando se acab&oacute; el alcohol, aumentado nuestro grupo con una incorporaci&oacute;n de italianos, <strong>y ya bien iniciados en el sagrado ritual de la ebriedad</strong> (aunque a&uacute;n con un peque&ntilde;o cargamento de cerveza), decidimos que ten&iacute;amos que movernos y nos dirigimos a Victoria Station para coger un autob&uacute;s e ir a una discoteca cuyo nombre he olvidado. Yo, pensando en mis escasos recursos econ&oacute;micos, pregunt&eacute; si habr&iacute;a que pagar entrada, y el tal Prasad me dijo con su habitual fanfarroner&iacute;a que s&iacute; pero que luego ten&iacute;amos cerveza gratis. Y yo, &iquest;Cerveza gratis?; y &eacute;l, S&iacute;, cerveza gratis. Pronto lleg&oacute; el autob&uacute;s, de dos plantas, ocultamos las latas, subimos a la de arriba y ocupamos toda la parte posterior, donde seguimos bebiendo, hablando, riendo. Pero a los pocos minutos el bus se detuvo en medio de la calle. <strong>Nos asomamos a las ventanas y vimos que hab&iacute;a una mujer plantada en el asfalto frente al autob&uacute;s y haciendo extra&ntilde;os aspavientos</strong>. Alguien dijo que el sitio al que &iacute;bamos no estaba lejos, as&iacute; que nos bajamos del bus, nos quedamos un momento viendo c&oacute;mo la mujer aqu&eacute;lla no dejaba de gritar y de mover los brazos en medio de la calzada, viendo c&oacute;mo al conductor del autob&uacute;s se la sudaba totalmente y estaba apoyado en el volante y mir&aacute;ndola riendo, y viendo c&oacute;mo se iba formando una larga cola de coches y autobuses en aquella avenida, y poco despu&eacute;s seguimos nuestro camino. Enseguida llegamos a la discoteca, en cuya puerta acabamos con rapidez la cerveza que a&uacute;n nos quedaba y entramos, previo pago de unas pocas libras, cuatro o cinco o no s&eacute;, y yo vi con sorpresa c&oacute;mo el ticket de entrada me informaba de que luego habr&iacute;a comida gratis (&iquest;cerveza gratis?, &iquest;comida gratis?, &iquest;&iquest;en una discoteca de Londres??). El sitio, muy normalito, ten&iacute;a dos plantas, en la inferior la pista era m&aacute;s peque&ntilde;a y abundaban las mesas y sof&aacute;s y en la superior apenas hab&iacute;a asientos y era m&aacute;s que nada una pista de baile. Nosotros subimos a la de arriba y todo el mundo excepto yo empez&oacute; a pedir pintas en la barra, lo cual ya me hizo sospechar de aquella declaraci&oacute;n de que all&iacute; conseguir&iacute;amos cerveza gratis. Y finalmente, entre el calor, la sed, el no saber qu&eacute; hacer con las manos y el ver que de cerveza gratis nada, yo tambi&eacute;n ca&iacute; y me ped&iacute; una de la marca m&aacute;s barata que hubiera. La m&uacute;sica en general era bastante mala, e igual pon&iacute;an Bon Jovi que pop ingl&eacute;s que dance, pero guay, nosotros llev&aacute;bamos encima muy buen rollo, est&aacute;bamos ebrios y contentos y nos re&iacute;amos &ldquo;bailando&rdquo; y haciendo todo tipo de gilipolleces. El resto de gente era en su mayor&iacute;a ingleses (ingleses, que no inglesas), altos, blanduchos y delgados, y no respond&iacute;an a la imagen que yo ten&iacute;a de ellos (forjada por los innumerables guiris que asaltan nuestras playas en verano), porque estaban m&aacute;s bien paraditos y miraban como con miedo a las pocas chicas que hab&iacute;a por all&iacute;, pero no s&eacute;, tal vez fuera el sitio o la hora o yo qu&eacute; s&eacute;. <strong>Y as&iacute; pasaba la noche, tranquilamente, entre cervezas, movimientos arr&iacute;tmicos de nuestros cuerpos y breves conversaciones entre gritos al o&iacute;do</strong>. Y despu&eacute;s de esa primera pinta que todos hab&iacute;amos pedido, los dem&aacute;s empezaron a pedir una segunda, y una tercera. Los dem&aacute;s, porque yo s&oacute;lo con la primera ya hab&iacute;a consumido todo mi presupuesto para mis cinco primeros s&aacute;bados en Londres. As&iacute; que le dije a Prasad, A ver, espabilado, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; esa famosa cerveza gratis?; y &eacute;l, mientras repet&iacute;a incansable, Ey man, fucking, man; cogi&oacute; una pinta medio vac&iacute;a que encontr&oacute; sobre una mesa o sobre una repisa de la pared o de una columna y la fue rellenando con todas las dem&aacute;s pintas que iba encontrando, y cuando estuvo llena me la dio y me dijo, Free bier; <strong>y yo la cog&iacute;, la mir&eacute; con cierta repugnancia, le mir&eacute; a &eacute;l, que sonre&iacute;a satisfecho y pens&eacute;, Cierto, los estadounidenses son est&uacute;pidos</strong>; sonre&iacute; como dici&eacute;ndole, S&iacute;, je je, free bier; y dej&eacute; esa cerveza megamix en una mesa o no s&eacute; d&oacute;nde. Pero ah, al poco rato vi c&oacute;mo no s&oacute;lo Prasad sino tambi&eacute;n todos los dem&aacute;s cog&iacute;an con toda naturalidad pintas casi enteras (que es m&aacute;s inteligente y menos asqueroso que rellenar una casi vac&iacute;a con varias diferentes) que sus due&ntilde;os hab&iacute;an dejado moment&aacute;neamente en alguna mesa o repisa y se las iban bebiendo felizmente. Y como a m&iacute; me daba palo, pues ellos cog&iacute;an una m&aacute;s y me la pasaban, pero as&iacute;, la primera que encontraran y que estuviera casi llena, y &eacute;ramos bastante gente, y todos lo hac&iacute;an, y yo pensando, <strong>Bueno, en cuanto un ingl&eacute;s larguirucho de &eacute;stos se de cuenta de que les estamos robando las pintas en su cara, la hemos liado</strong>. Pero no s&eacute; si es que son est&uacute;pidos y no se daban cuenta de c&oacute;mo las cervezas les desaparec&iacute;an casi enteras en cuanto las dejaban en alg&uacute;n sitio, o es que nos ten&iacute;an miedo porque &eacute;ramos bastantes y &eacute;ramos extranjeros y est&aacute;bamos haciendo los cabras, o qu&eacute;, pero nadie nos dijo nada y no pas&oacute; nada, y estuvimos toda la noche, efectivamente, bebiendo cerveza &ldquo;gratis&rdquo;.</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-size: 13pt; font-family: Garamond">Y<strong>, mmmm, no s&eacute;, pero cuando pensaba en escribir este post, la historia sonaba como m&aacute;s divertida o entretenida o interesante o no s&eacute;</strong>, pero entre que llevo varias d&iacute;as escribi&eacute;ndola a ratos, que ya hace un mes de aquella noche, que cuando me pongo a escribir estoy reventado de trabajar en Zara&hellip; El caso es que en realidad poco m&aacute;s pas&oacute; aquel s&aacute;bado que no pase casi cada s&aacute;bado por ah&iacute; de fiesta. <strong>Excepto, tal vez, que en aquella discoteca vi a una de las chicas m&aacute;s guapas que he visto en mi vida</strong>. Ahora ya apenas la recuerdo, pero en ella estaban todas las razas, era morena, de piel y cabello, y siendo occidental, de rasgos algo asi&aacute;ticos. No s&eacute;, era espectacular, era preciosa, extraordinariamente guapa. Y adem&aacute;s llevaba una falda muy corta. Les dije a los dem&aacute;s, Dios, estoy viendo a una de las chicas m&aacute;s guapas que he visto en mi vida; y Prasad, que no est&aacute; flipado ni nada el pobre chaval, me dice, Va, te la presento y le digo que te gusta; y yo, &iexcl;No!; y &eacute;l se acerc&oacute;, la mir&oacute;, se vuelve y me dice, Es demasiado guapa para ti; o algo as&iacute;, pero que lo dijo de una forma, como si &eacute;l no se hubiera liado en ese mismo momento con ella porque no hab&iacute;a querido, y yo me qued&eacute; mir&aacute;ndole, a &eacute;l, y le puse cara de decir, Pero t&uacute; qu&eacute;, flipado de mierda, &iquest;t&uacute; te has visto en un espejo?; porque cierto que yo soy muy normal y que la chica aqu&eacute;lla era demasiado guapa para m&iacute;, pero es que el Prasad &eacute;ste parece un personaje de dibujos animados o alguna c&oacute;mica caricatura. En fin.</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-size: 13pt; font-family: Garamond"><strong>Y hablando de chicas, pasemos al tema que todos est&aacute;is esperando leer: sexo</strong>.</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-size: 13pt; font-family: Garamond">Bueno, pues si me conoc&eacute;is, y se supone que s&iacute;, deber&iacute;ais ya saber que <strong>todo lo que puedo contar de ese tema se reduce a cuatro letras: nada</strong>; o a otras cuatro: cero. Entre que yo de normal no suelo ligar mucho que digamos y que cuando ligo la cago, pues ya veis. Lo m&aacute;ximo que me ha pasado aqu&iacute; en Londres con esos extra&ntilde;os pero atractivos seres llamados &#39;chicas&#39; son tan s&oacute;lo algunas peque&ntilde;as an&eacute;cdotas, que paso a relatar.</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-size: 13pt; font-family: Garamond">Hace ya algunas semanas, en Zara, ya ni s&eacute; de qu&eacute; est&aacute;bamos hablando una compa&ntilde;era y yo, que yo me estaba metiendo con ella de co&ntilde;a o algo as&iacute; y haciendo gala de mi gran ingenio y mi exquisito sentido del humor, y ella me dijo, Joder, qu&eacute; cara tienes, seguro que ligas un mont&oacute;n; o algo as&iacute;. Y yo pens&eacute;, <strong>Bueno, s&iacute;, vamos, quit&aacute;ndome a las chicas de encima que tengo que ir</strong>. Y ya est&aacute;.&nbsp;Y qu&eacute; m&aacute;s&hellip; bueno, un d&iacute;a que otra compa&ntilde;era me invit&oacute; a su casa a comer, y cuando &iacute;bamos de su casa a Zara (que era domingo, y los dos libr&aacute;bamos &ndash;porque aqu&iacute; Zara abre tambi&eacute;n los domingos&ndash;, pero hab&iacute;an puesto un store meeting para ese d&iacute;a y ten&iacute;amos que ir obligado, hay que joderse) en el autob&uacute;s, me dijo que uno de sus compa&ntilde;eros de piso, que era gay, le hab&iacute;a dicho despu&eacute;s de verme, <strong>Oye, qu&eacute; bueno est&aacute; tu amigo, &iquest;no?</strong>; as&iacute; que ah&iacute; voy, siguiendo con mi irresistible encanto gay. Y qu&eacute; m&aacute;s&hellip; ah bueno, pues que luego esta misma chica le dio la raz&oacute;n a su amigo y me dijo que f&iacute;sicamente yo era el que m&aacute;s llamaba la atenci&oacute;n de Zara (sobre gustos&hellip;). Y qu&eacute; m&aacute;s qu&eacute; m&aacute;s&hellip; bueno, y tambi&eacute;n que dos amigos m&iacute;os del hostel me dijeron de forma independiente que una chica que es tambi&eacute;n del hostel va detr&aacute;s de m&iacute; (cosa que yo, cuanto menos, dudo). Y eso es todo, amigos. Como veis, <strong>mi vida er&oacute;tico&ndash;sexual en Londres es apasionante y triunfal y cada d&iacute;a despierto con una chica diferente. Ja</strong>. De hecho cada d&iacute;a despierto con dos italianos simp&aacute;ticos pero que roncan. Pero bueno, pues igual que en Ibi, Par&iacute;s o Valencia (excepto por lo de los dos italianos).</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-size: 13pt; font-family: Garamond">Pero es que adem&aacute;s no tengo ni tiempo ni energ&iacute;as para hacer otra cosa que no sea trabajar. Eso s&iacute;, todos los s&aacute;bados he salido, aunque s&oacute;lo fuera a hacerme unas cervezas (<strong>en sentido figurado, porque no ten&iacute;a dinero para compr&aacute;rmelas de verdad</strong>) y me volviera m&aacute;s o menos pronto. Pero este &uacute;ltimo s&aacute;bado, y despu&eacute;s de haber conseguido que Zara me pagara un adelanto (!!!) por las dos semanas que trabaj&eacute; en septiembre (lo que consigue el ponerse pesado), quise salir de nuevo de verdad y celebrar el fin de mi angustia econ&oacute;mica en plan voy&ndash;a&ndash;emborracharme&ndash;de&ndash;una&ndash;vez&ndash;por&ndash;todas. Aunque la verdad es que aquel primer s&aacute;bado en aquella discoteca (que por cierto, me acabo de acordar que se llamaba Swan, como en el primer volumen de En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust: &lsquo;Por el camino de Swan&rsquo;) ya pill&eacute; un buen ciego, que al d&iacute;a siguiente mi est&oacute;mago estaba m&aacute;s animado que Oxford Circus un s&aacute;bado por la tarde. Pero eso, que este s&aacute;bado hab&iacute;a una fiesta en casa de Santi, otro compa&ntilde;ero de Zara (y es que somos una secta&hellip;), y para all&aacute; que nos fuimos unos cuantos despu&eacute;s de salir a las 10 y pico de la noche del trabajo (y yo hab&iacute;a entrado a las 10 menos cuarto de la ma&ntilde;ana y me tragu&eacute; entero todo el puto s&aacute;bado como un campe&oacute;n). Compramos el vino m&aacute;s barato que encontramos, Coca&ndash;cola, hielo, vodka, papas, cacahuetes y pizzas. <strong>Y cuando llegamos a su casa, en plan secta enfermiza que te cagas, nos acoplamos en una habitaci&oacute;n (en la de Santi, de hecho), nos sentamos por el suelo y en la cama, pusimos una olla en medio, y all&iacute; que nos tiramos toda la noche, haciendo y bebiendo calimotxo (con un toque de vodka) y jugando a todo tipo de juegos est&uacute;pidos de botell&oacute;n</strong>. Por ejemplo, jugamos al famoso &ldquo;Yo nunca he&hellip;&rdquo;, despu&eacute;s del cual yo respeto mucho m&aacute;s a mi manager (que es un chaval que tambi&eacute;n estaba all&iacute;). Por ejemplo, jugamos a cada uno escribir un personaje en un papel y luego repartirlos, pon&eacute;rnoslo en la frente y tratar cada uno de adivinar qui&eacute;n &eacute;ramos (<strong>yo escrib&iacute; &lsquo;Alf&rsquo;, que le toc&oacute; a Gonzalo; y a m&iacute; me toc&oacute; Carmen de Mairena, que no recuerdo qui&eacute;n lo escribi&oacute;</strong>). Por ejemplo, jugamos a uno de decir cu&aacute;ntos hijos hab&iacute;a tenido la abuelita o algo as&iacute;. Por ejemplo, jugamos a uno que uno dec&iacute;a Pim, otro Pam y otro Pum y ten&iacute;a que se&ntilde;alar a otro nuevo para seguir. Por ejemplo, jugamos a decir lo que nos llevar&iacute;amos a una isla desierta, que uno dec&iacute;a una cosa y el siguiente ten&iacute;a que repetirla y a&ntilde;adir una nueva y as&iacute;. Y siempre, claro, bebiendo todos menos el que se equivocaba (hacerlo al contrario es una tonter&iacute;a). <strong>Y siempre, claro, lo que dec&iacute;amos y tal acababa derivando al universal y divertido tema del sexo</strong>. Jugamos, por ejemplo, a tener que decir cada vez uno un adjetivo diferente sobre nuestro pene o vagina (o polla o co&ntilde;o), seg&uacute;n fu&eacute;ramos t&iacute;o o t&iacute;a, empezando primero por la A, luego la B, y as&iacute;. &Eacute;ste yo no lo conoc&iacute;a y la verdad es que nos echamos unas buenas risas. Con la tonter&iacute;a nos lo pasamos bastante bien y nos enteramos de cosas muy interesantes. Y eso. No s&eacute; a qu&eacute; hora nos ir&iacute;amos, pero ya &iacute;bamos todos bonicos. Yo llegu&eacute; al hostel a las 5 y pico, borrachillo y reventado, y al entrar en mi habitaci&oacute;n vi un mont&oacute;n de mochilas esparcidas por el suelo que me hicieron sospechar algo, pero yo qu&eacute; s&eacute;, <strong>aqu&iacute; las reglas de la l&oacute;gica no tienen mucha validez</strong>, as&iacute; que simplemente me acost&eacute; y me dorm&iacute;, porque al d&iacute;a siguiente, domingo, trabaja todo el d&iacute;a, de 12 al cierre, lo que ser&iacute;a m&aacute;s o menos sobre las 8 de la tarde, para lo que me ten&iacute;a que levantar sobre las 10 para poder desayunar algo y ducharme. Pero al rato unos ruidos me despertaron y pregunt&aacute;ndome si estaba despierto o si estaba so&ntilde;ando o si a&uacute;n iba ciego o qu&eacute;, vi entre asombrado e incr&eacute;dulo c&oacute;mo iban entrando en mi habitaci&oacute;n, que es bastante peque&ntilde;a, no s&eacute;, 10 o 12 personas, que empezaban a rebuscar por ah&iacute;, y a coger las mochilas, y a abrirlas y a sacar cosas y a volver a meterlas. <strong>Y yo flipando en technicolor y en dolby surround</strong>. Enchuf&eacute; el m&oacute;vil para ver la hora y eran las 8 y 20 y hac&iacute;a poco menos de tres horas que me hab&iacute;a acostado. Y vi que mi compa&ntilde;ero Paolo hablaba con ellos en italiano y me cagu&eacute; en la puta madre que pari&oacute; a todos los putos italianos de Italia y del resto del mundo y en particular en los que est&aacute;n en Londres. Y yo, &iquest;&iquest;&iquest;Pero qu&eacute; pasa???, &iquest;&iquest;qui&eacute;n diablos es toda esta gente??, que ya no s&eacute; si lo dije en ingl&eacute;s, en castellano <strong>o si espont&aacute;neamente lo aprend&iacute; a decir en italiano</strong>. Y no s&eacute; muy bien lo que me dijo o contest&oacute; Paolo, y cuando ya por fin todas esas personas hab&iacute;an salido me levant&eacute; furibundo para ir al aseo y cuando sal&iacute; de la habitaci&oacute;n a&uacute;n estaban en el pasillo al lado de mi puerta y les mir&eacute; super mal y no dijeron ni sorry ni perd&oacute;n ni excusa (o como se escriba) ni nada y yo pas&eacute; en medio de ellos en plan chungo choc&aacute;ndome y pis&aacute;ndoles las mochilas y me&eacute; en el aseo y cuando volv&iacute; a mi habitaci&oacute;n all&iacute; segu&iacute;an en el pasillo dando por culo y la madre que los pari&oacute;. Me vuelvo a acostar y cuando estoy ya casi dormido, ya a las 9 y pico, me vuelven a espabilar algunos ruidos y abro los ojos y veo entrar a Marco, mi otro compa&ntilde;ero, con otro amigo suyo que tampoco era de este hostel y se empiezan a liar porros y a fumar, y yo, &iexcl;Pero por favor, que tengo que irme a trabajar dentro de un rato!, &iquest;&iquest;pod&eacute;is iros fuera??; y Marco, S&iacute;, sorry, sorry, y se salieron. Yo me qued&eacute; en la cama para intentar dormir algo m&aacute;s, pero ya entre la mala hostia y el nervio y todo, ni de co&ntilde;a, as&iacute; que me levant&eacute;, me di una larga ducha, me baj&eacute; a desayunar y me fui a currar al infierno de Zara, donde los domingos, sin llegar al nivel de un s&aacute;bado, son tambi&eacute;n muy jodidos. Y all&iacute; que estuve hasta casi las 8 de la tarde. Y fue un d&iacute;a muy duro, estaba hecho una mierda, cansad&iacute;simo, con un sue&ntilde;o terrible y con una ligera pero molesta resaca que lo hac&iacute;a todo aun m&aacute;s dif&iacute;cil. Y ayer lunes qu&eacute;. Pues ayer lunes ten&iacute;a que estar ya a las 8 de la ma&ntilde;ana otra vez en Zara, lo que significa a las 8 menos cuarto ya de traje y corbata dentro de la tienda, lo que significa levantarse a las 6 y media de la ma&ntilde;ana. Y hoy martes al menos entro a las 5 de la tarde pero, ah, nos toca inventario, lo que significa contar todas las piezas que hay en la tienda, incluyendo el almac&eacute;n, y apuntar su precio. Y hay miles y miles&hellip; El &uacute;ltimo que hicieron, en Menswear acabaron a medianoche, aunque mis compa&ntilde;eros dicen que entonces no ten&iacute;amos tanto material como ahora, as&iacute; que a saber a qu&eacute; hora salgo. &iquest;Y ma&ntilde;ana?, pues ma&ntilde;ana, para no perder este ritmo tan bueno y saludable, trabajo tambi&eacute;n pr&aacute;cticamente todo el d&iacute;a. <strong>As&iacute; que, super guay y super chachi y a qu&eacute; est&aacute;is esperando todos para venir a Londres a trabajar en Zara</strong>. Pero bueno, jueves y viernes libro (por fin libro dos d&iacute;as seguidos&hellip;, aunque el s&aacute;bado otra vez abro y cierro la tienda, diosssss), y a ver si entre ma&ntilde;ana y el mi&eacute;rcoles puedo mirar pisos y llamar y esos d&iacute;as ir a ver y a ver si con suerte puedo quedarme con el primero que encuentre que est&eacute; medio bien y pasar a tener por fin mi habitaci&oacute;n y poder dormir sin dos t&iacute;os roncando al lado y sin gente que entra a media noche y sin gente fumando porros a mi lado y adem&aacute;s teniendo cocina y nevera&hellip; ay, con todas esas cosas que antes eran tan cotidianas y que hoy veo como lujos de incalculable valor, o qui&eacute;n sabe, incluso lavadora, microondas, radio, televisi&oacute;n (aparatos que no hab&iacute;a en mi piso de Par&iacute;s y que ya para m&iacute; est&aacute;n aun m&aacute;s all&aacute; del lujo).</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-size: 13pt; font-family: Garamond"></span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-size: 13pt; font-family: Garamond"><strong>Y dir&eacute;is, Qu&eacute; quejica de mierda; y dir&eacute;is, &iquest;Pues no quer&iacute;as irte a Londres en parte para eso?</strong> Pues s&iacute;, y bien satisfecho que estoy y si me quejo es m&aacute;s que nada por vicio y walking contradiction y a beautiful day y c&oacute;mo me acuerdo de Par&iacute;s cada vez que oigo a Yann Tiersen, aunque esto no tenga mucho que ver, lo que quiere decir que ya estoy otra vez desvariando y que quiz&aacute; deber&iacute;a finalizar aqu&iacute; el post, que ya est&aacute; bien, aunque a&uacute;n haya cosas que &ndash;creo&ndash; quer&iacute;a contar.</span></p><p class="EC_MsoNormal"><span style="font-size: 13pt; font-family: Garamond">[Lo acab&eacute; de escribir este martes, lo digo por lo de los d&iacute;as de trabajo]</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 20 Oct 2006 17:10:00 +0000</pubDate></item><item><title>First night in London</title><link>https://fishandchips.blogia.com/2006/092801-first-night-in-london.php</link><guid isPermaLink="true">https://fishandchips.blogia.com/2006/092801-first-night-in-london.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana"><strong>Todo empez&oacute; la noche del 9 de septiembre</strong>, cuando llegu&eacute; a Londres procedente del aeropuerto de Luton ya bien avanzada la tarde y pr&aacute;cticamente anocheciendo. Durante el vuelo hab&iacute;a buscado en el plano de mi gu&iacute;a de Londres la direcci&oacute;n del hostel en el que ten&iacute;a reservada una cama en una habitaci&oacute;n triple. El hostel se llamaba Holland House y estaba situado en una esquina del Holland Park, en la zona de High Street Kensington, al oeste y cerca del centro de Londres (Victoria, Trafalgar Square, Buckingham Palace, Parliament) pero a&uacute;n en lo que aqu&iacute; se llama Central London para referirse a la Zona 1 y tambi&eacute;n, creo, a la Zona 2, de las seis zonas conc&eacute;ntricas en las que se divide Londres. Seg&uacute;n el plano, ten&iacute;a que coger el metro en Victoria, donde me dejar&iacute;a el autob&uacute;s desde Luton, y en s&oacute;lo cuatro paradas estaba en High Street Kensington. Me sorprendi&oacute;, porque record&eacute; que en mi primera b&uacute;squeda de la localizaci&oacute;n del hostel hab&iacute;a visto que &eacute;ste se encontraba muy cerca de Victoria y que ni siquiera ten&iacute;a que coger el metro sino que pod&iacute;a incluso ir a pie. Pero en fin, pens&eacute;, me habr&iacute;a equivocado aquella primera vez.</span></p>      <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Por lo que en cuanto puse el pie en Londres, junto a Victoria Station, <strong>cargado con 25 kilos de maleta m&aacute;s una pesada mochila y un bolso de mano</strong>, y terriblemente cansado despu&eacute;s de una noche casi sin dormir y un viaje de m&aacute;s de cuatro horas entre avi&oacute;n, aeropuerto de Luton y autob&uacute;s a Londres, me dirig&iacute; a la entrada a la estaci&oacute;n de metro Victoria, precisamente dentro de Victoria Station. Pero antes busqu&eacute; por todos los bares y cafeter&iacute;as de Victoria Place con ah&iacute;nco un aseo en el que poder aliviar mi vejiga, y recorr&iacute; con toda mi carga interminables pasillos y escaleras <strong>sin encontrar un puto water en el que mear</strong> y malgastando de ese modo mis ya escasas fuerzas. Y as&iacute;, despu&eacute;s de renunciar a la expulsi&oacute;n de orina me fui a las escaleras de entrada al metro y descubr&iacute; al fin unos aseos precisamente junto a ellas. Por lo que ya tranquilo y tras haber recorrido lo que me parecieron cientos de escaleras (no hab&iacute;a ni un pu&ntilde;etero ascensor) con todo mi equipaje y mi resaca a cuestas, y despu&eacute;s de pagar 3 libras (unos 4 euros y medio) por un billete sencillo de metro para las zonas 1 y 2 (el m&aacute;s corto y barato posible), pude por fin entrar en el metro, que aqu&iacute; llaman Tube porque justamente tanto los pasillos y t&uacute;neles como los trenes tienen forma de tubo (<strong>lo que te hace sentirte como una especie de Mario Bros posmoderno</strong>). Y baj&eacute;, cuatro paradas m&aacute;s all&aacute;, en High Street Kensington.&nbsp;</span></p>  <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Cuando consegu&iacute; salir de all&iacute; y orientarme gracias al plano de mi gu&iacute;a, inici&eacute; mi camino hacia el Holland Park por una amplia avenida que en horas de luz deb&iacute;a estar muy animada pero que en esos momentos, ya de noche cerrada (aqu&iacute;, como en Par&iacute;s, en oto&ntilde;o e invierno anochece antes y m&aacute;s r&aacute;pido que en Espa&ntilde;a, mientras que en primavera y verano ocurre al contrario), se encontraba relativamente solitaria, oscura y vac&iacute;a. Y yo all&iacute; hecho polvo, con las manos, brazos, hombros y espalda reventados de llevar la maleta y los dos bolsos y deseando encontrar cuanto antes el pu&ntilde;etero hostel para darme una larga ducha, comer algo y poder acostarme. Y al fin encontr&eacute; la entrada al Holland Park, <strong>pero el mundo se me vino encima al ver que deb&iacute;a cruzarlo hasta el otro extremo y que el parque se encontraba en pendiente hacia arriba desde donde yo estaba</strong>. As&iacute; que nada, encontr&eacute; un caminito m&aacute;s o menos asfaltado y comenc&eacute; a ascender sin comprender como a&uacute;n no ca&iacute;a rendido y desfallecido para ser pasto de buitres, hienas, anglosajones y otros seres carro&ntilde;eros. Y si antes la calle me hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n por su insuficiente iluminaci&oacute;n, caminar por aquel parque era como andar por en medio de un bosque salvaje alejado de la civilizaci&oacute;n. &Aacute;rboles y m&aacute;s &aacute;rboles y ni una sola luz y yo all&iacute; andando hacia arriba con la maleta y las bolsas maldiciendo a Newton y a la ley de la gravedad y al ron con cola y al no haber dormido y al haberme venido a Londres as&iacute; porque s&iacute; y al feo idioma ingl&eacute;s y a este sucio mundo capitalista en el que nos vemos obligados a buscarnos la vida en pos de empleos y trabajos horribles y alienantes. Pero una serie de gritos y risotadas cercanas detuvieron mi sarta de imprecaciones y aunque no pude ver a nadie, segu&iacute; hacia arriba con &iacute;mpetus renovados y deseando encontrar el jodido hostel de una pu&ntilde;etera vez.</span></p>      <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Pero al fin y cuando ya me daba por perdido encontr&eacute; algo as&iacute; como una bifurcaci&oacute;n de mi camino en lo que parec&iacute;a una entrada a alg&uacute;n sitio. Espoleado por la cercan&iacute;a de alg&uacute;n tipo de cobijo, me introduje all&iacute; <strong>con la esperanza de que fuera precisamente la entrada a mi hostel, lo que se vio confirmado por una puerta trasera en la que una placa rezaba Youth hostels o algo as&iacute;</strong>. Vi a dos o tres j&oacute;venes que fumaban cerca de all&iacute; y les supuse residentes del hostel, por lo que me dirig&iacute;a a ellos con la intenci&oacute;n de desempolvar mi ingl&eacute;s e interrogarlos acerca del modo de poder entrar en el hostel, pero tal vez mi fatigada presencia y mi respiraci&oacute;n ansiosa y agitada les asust&oacute;, o tal vez no eran sino producto de mis propios delirios y alucinaciones, pero el hecho es que en cuanto me vieron aproximarse se callaron y huyeron desapareciendo entre la verde espesura. Por lo que de nuevo solo me dediqu&eacute; a rodear aquel sitio hasta que encontr&eacute; por fin lo que parec&iacute;a la puerta principal, de rejas y bien cerrada con un enorme candado. Aunque pude vislumbrar a una persona sobre unas escaleras dentro del jard&iacute;n de entrada, <strong>por lo que le grit&eacute; en mi castizo ingl&eacute;s, Good evening!!, could you open the door please??</strong>, pero &eacute;l s&oacute;lo me hizo toda una serie de extra&ntilde;os gestos se&ntilde;alando hacia el lado desde el que yo ven&iacute;a, as&iacute; que volv&iacute; a la puerta trasera, encontr&eacute; un timbre con interfono, carraspe&eacute; dispuesto a hacerme entender como fuera y llam&eacute;. No obstante, me abrieron sin m&aacute;s, as&iacute; que con una indescriptible sensaci&oacute;n de triunfo pero a&uacute;n tenso debido a experiencias pasadas, atraves&eacute; el umbral trasero de lo que yo entend&iacute;a que era la Holland House, cruc&eacute; un peque&ntilde;o patio, sub&iacute; m&aacute;s escaleras y entr&eacute; por fin en el edificio.&nbsp;</span></p>  <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Despu&eacute;s de esperar unos minutos mientras el chico de recepci&oacute;n atend&iacute;a en un extra&ntilde;o castellano a unas chicas espa&ntilde;olas, y animado por su precario dominio de nuestro hermoso idioma, le dije con una sonrisa enorme y cansada, &iexcl;Hola!, tengo una reserva a mi nombre a partir de hoy; y le plant&eacute; el DNI para que viera c&oacute;mo se escrib&iacute;an mi nombre y apellidos. Y &eacute;l, Muy bien; y empez&oacute; a buscar en el ordenador. Y yo all&iacute; esperando y paseando mi mirada por la cutre y destartalada planta baja del hostel en el que iba a pasar un m&iacute;nimo de dos semanas. <strong>Y entonces me dice el chico, Mmmm, no apareces en el ordenador&hellip;</strong> Y yo, &iquest;&iquest;Qu&eacute;??, &iexcl;pero si hice la reserva este martes!, esto es la Holland House, &iquest;no?; &eacute;l asinti&oacute; y yo para asegurarme, De la London Hostels Association, &iquest;no?; y &eacute;l asinti&oacute; de nuevo, y yo satisfecho y alabando el car&aacute;cter provisorio de mi hermana, Pues entonces tengo una reserva aqu&iacute;, incluso tengo una confirmaci&oacute;n por email. Y &eacute;l, que en realidad era un t&iacute;o majo y que se ve&iacute;a que quer&iacute;a creerme, Muy bien, pues entonces tiene que haber un error en el ordenador, ens&eacute;&ntilde;ame la confirmaci&oacute;n a ver si pone la habitaci&oacute;n o algo. Y yo, Emmm, es que no la tengo en papel&hellip; pero si en ese ordenador tienes Internet&hellip; Y &eacute;l, S&iacute;, s&iacute;; y gir&oacute; la pantalla y me dio el teclado y en un minuto le ense&ntilde;&eacute; el email con la confirmaci&oacute;n y yo, &iquest;Ves?, Holland House, tal tal, mi nombre y me confirman que tengo habitaci&oacute;n a partir de hoy. Y &eacute;l mirando con el ce&ntilde;o fruncido y yo pensando, &iquest;Por qu&eacute;, por qu&eacute; siempre tiene que pasar algo y siempre tiene que haber problemas?, &iquest;&iquest;por qu&eacute;&eacute;&eacute;&eacute;&eacute;?? <strong>Y &eacute;l, Aaahh&hellip; es que esto no es de aqu&iacute;&hellip; es que en Londres hay dos Holland House y t&uacute; est&aacute;s en la otra&hellip; pasa muchas veces que viene gente aqu&iacute; y en realidad est&aacute;n en la otra&hellip;</strong> Y yo con el rostro desencajado y los ojos desorbitados, &iquest;&iquest;Qu&eacute;??, &iquest;&iquest;que en Londres hay dos Holland House??, &iquest;&iquest;&iquest;pero tan poca imaginaci&oacute;n ten&eacute;is para poner nombres a los albergues??? Y &eacute;l, S&iacute;, mira, la direcci&oacute;n es diferente&hellip; Y yo, Mierda, mierda, mierda, mierda; y ya resignado, &iquest;Y d&oacute;nde est&aacute; la otra Holland House&hellip;? Y &eacute;l en un mapa de Londres, mira, en Eccleston, que est&aacute;&hellip; Y yo lo encontr&eacute;, Mierda, est&aacute; aqu&iacute;, al lado de Victoria, que es precisamente de donde vengo&hellip;, mierda, mierda, mierda. Lo que quer&iacute;a decir que aquella primera vez que busqu&eacute; la situaci&oacute;n del hostel acert&eacute;, y fue en el avi&oacute;n, cansado, con sue&ntilde;o y de resaca cuando me equivoqu&eacute; y vi esa Holland House del Holland Park, y sin embargo en el avi&oacute;n desconfi&eacute; de mi anterior yo fresco y despejado y decid&iacute; creer a &eacute;se entonces mi actual yo resacoso y hecho polvo. Inteligencia que se llama, vamos. Y yo al t&iacute;o, Mierda, mierda, y ahora qu&eacute;, en metro para all&aacute;, &iquest;no? Y &eacute;l, S&iacute;, espera, voy a llamar para confirmar, por si hay alg&uacute;n problema y quieres pagar alguna noche aqu&iacute;; y yo, Pues s&iacute;, gracias, porque ya a saber. Y el chico llama, se pone a hablar en ingl&eacute;s y yo no entend&iacute;a nada excepto cuando intent&oacute; decir mi nombre, que lo dec&iacute;a mal, pero le vi asentir y entend&iacute; que les dijo que en 40 minutos yo estaba all&iacute;, 40 minutos m&aacute;s de viaje&hellip; <strong>Y luego a m&iacute;, S&iacute;, mira, &eacute;sta es la direcci&oacute;n, 53 Eccleston, y &eacute;ste el tel&eacute;fono; y me los escribe</strong>, y sigue, Y me han dicho que s&iacute; que est&aacute;s en el ordenador pero que como ya no hay nadie en recepci&oacute;n &ndash;y yo pensando, Joder, joder, a ver&hellip;&ndash; tendr&aacute;s que dejar el DNI o algo y ya ma&ntilde;ana pagas. Y yo con un suspiro de tranquilidad y ya recogiendo de nuevo la maleta y las bolsas, Aahh, vale, vale, pues nada, gracias, me voy para all&aacute;&hellip; Y el t&iacute;o, Venga, suerte&hellip;</span></p>      <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana"><strong>As&iacute; que tuve que salir de all&iacute; con un baj&oacute;n que te cagas cuando ya hab&iacute;a empezado a relajarme</strong> pensando que hab&iacute;a llegado a la primera meta, exhausto, hambriento, sudado, muerto de sue&ntilde;o, de resaca; me dol&iacute;a todo, incluso partes del cuerpo que hasta entonces ni sab&iacute;a que exist&iacute;an, ten&iacute;a ya las manos con peque&ntilde;os callos de cargar la maleta, y los hombros y la espalda ya a punto de estallar. Eso s&iacute;, ahora al menos el parque era cuesta abajo.&nbsp;</span></p>  <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Por lo que pronto llegu&eacute; a la avenida del principio y empec&eacute; a andar hacia el metro mirando el papelillo, 53 Eccleston, y pensando en lo tonto que soy y en la mala suerte (que combinada con mi estupidez ya es la bomba) y si en alg&uacute;n d&iacute;a eso podr&iacute;a cambiar. Yo por all&iacute; andando, con la maleta que ya no pesaba 25 kilos sino 250 y con las dos mochilas que iban poco a poco horadando mis hombros, <strong>cansad&iacute;simo (como Gael Garc&iacute;a Bernal tras el Festival de Cannes)</strong>, con el est&oacute;mago desoladoramente vac&iacute;o, con unas ganas enormes de poder echarme en una cama y dormir, y con un inicio de depresi&oacute;n que me hac&iacute;a preguntarme una y otra vez, <strong>&iquest;&iquest;Pero qu&eacute; mierda hago yo aqu&iacute;??</strong>, y pensando tambi&eacute;n otra vez en el metro, en interminables escaleras y pasillos, en las puertas con tornos en los que no cabe la maleta&hellip; As&iacute; que me fij&eacute; en los autobuses de la primera parada que encontr&eacute; y vi que uno de ellos se dirig&iacute;a a Victoria, y que adem&aacute;s eran menos caros, 1,50 libras el billete sencillo m&aacute;s barato (unos 2,25 euros), por lo que me qued&eacute; all&iacute; esperando. Incre&iacute;blemente el bus lleg&oacute; enseguida, aunque me decepcion&oacute; ver que era un autob&uacute;s normal, no uno de esos de dos plantas, pero bueno, sub&iacute; en &eacute;l y desde el primer momento me mantuve todo lo atento que pude al oscuro exterior para reconocer Victoria y no pasarme de parada. Tras un viaje largo y lento reconoc&iacute; Victoria Place y me baj&eacute; en la siguiente parada, saqu&eacute; el plano de la gu&iacute;a y vi que precisamente en ese cruce, entre Victoria Place, Victoria Station y Victoria Coach Station (de ah&iacute; que la zona se llame Victoria) empezaba precisamente Eccleston Street. <strong>La encontr&eacute; r&aacute;pidamente y maravillado de que por fin todo fuera saliendo bien, empec&eacute; a recorrer esa calle en busca del n&uacute;mero 53</strong> y pensando ya otra vez en la ducha, en la comida y en una cama. Y es que, cu&aacute;nto cambian nuestras apreciaciones de esas benditas comodidades materiales en cuanto dejamos de tenerlas&hellip; As&iacute; que ah&iacute; estaba yo, por Eccleston Street, buscando el n&uacute;mero 53, reventado, hecho una mierda, hasta los huevos de Londres, andando totalmente solo por la calle (a todo esto, ya ser&iacute;an las 11 y pico de la noche). 19, 21, 23&hellip; 29, 31, 33&hellip; y Belgrave Place. Marcha atr&aacute;s, de nuevo Eccleston Street, 33, 31, 29&hellip;, 29, 31, 33, Belgrave Place. &iquest;&iquest;&iquest;??? &iexcl;&iexcl;El 33 era el &uacute;ltimo n&uacute;mero de Eccleston Street!! Y yo ya con ganas de llorar y de suicidarme y de dejar de sufrir. Pero no, hay que seguir adelante. Belgrave Place era una especie de jard&iacute;n, y m&aacute;s adelante segu&iacute;a la calle, as&iacute; que, pens&eacute;, por all&iacute; seguir&aacute; Eccleston Street desde el 35. <strong>Voy para all&aacute; y, evidentemente, no segu&iacute;a Eccleston Street sino que comenzaba Belgrave Square</strong>.<strong> </strong>Y yo ya que no sab&iacute;a si re&iacute;r o llorar o gritar o ponerme a bailar el Ball de la Safanoria all&iacute; en medio de la calle. Vuelvo para atr&aacute;s, al n&uacute;mero 33, all&iacute; parado, mirando la casa n&uacute;mero 33 de Eccleston Street, mirando mi papelito que dec&iacute;a, 53 Eccleston, y mirando otra vez la casa n&uacute;mero 33, en Londres, de noche, ya refrescando aunque yo estaba sudando, con mi malet&oacute;n y mis dos mochilas, ni un alma por la calle, apenas pasaba de vez en cuando alg&uacute;n coche, y yo all&iacute;, de pie, mirando como hipnotizado el n&uacute;mero 33 y la placa que dec&iacute;a, Eccleston Street, y m&aacute;s peque&ntilde;o, SW1 Westminster City. Y pensando en si habr&aacute; vida despu&eacute;s de la muerte, en si las hojas de los arbustos de Begrave Place ser&aacute;n comestibles, en si podr&iacute;a buscar alg&uacute;n rinconcito recogido y caliente y disponerme a pasar la noche all&iacute;. Pero no, hay que seguir hacia delante. Volv&iacute; hacia atr&aacute;s por Eccleston Street por si se bifurcara de alg&uacute;n modo y los otros n&uacute;meros siguieran por ah&iacute; o algo o yo qu&eacute; s&eacute;, <strong>mi mente estaba m&aacute;s confusa de lo habitual y yo ya no sab&iacute;a qu&eacute; pensar</strong>. Y como respondiendo a mis delirios, encontr&eacute; una callecita que se abr&iacute;a bajo un portal, muy cerca de la esquina con Belgrave Place. Me introduje sin mucha esperanza y como no pod&iacute;a ser de otra forma, ya no recuerdo c&oacute;mo se llamaba pero no era ninguna continuaci&oacute;n de Eccleston Street sino un peque&ntilde;o pasaje con otro nombre y con su propia numeraci&oacute;n. <strong>Y yo, que gracias al cansancio y al hambre me encontraba como flotando en una especie de limbo que me salvaba de caer en la desesperaci&oacute;n</strong> y que me hac&iacute;a dudar de si todo aquello era realidad sue&ntilde;o, volv&iacute;a una y otra vez al n&uacute;mero 33, lo miraba fijamente, segu&iacute;a andando y cruzaba Belgrave Place, llegaba a Belgrave Square, volv&iacute;a hacia atr&aacute;s a Eccleston Street, miraba el n&uacute;mero 33, sonre&iacute;a con una especie de sonrisa nerviosa y delirante, como los locos, volv&iacute;a a cruzar la calle&hellip; y todo con la maleta, las bolsas, la resaca, el dolor, el cansancio y las ganas de morir y de acabar con aquello de una vez por todas. Pero, ah, veo una pareja de gente mayor que pasea confiada por la otra acera y yo cruc&eacute; la calle r&aacute;pidamente y me dirig&iacute; hacia ellos como un psic&oacute;pata. Sorprendentemente no huyeron sino que me esperaron y se esforzaron en comprender mis balbuceos, 53 Eccleston, but it finishes in the 33, there, but I have to go to the 53, but after 33 is nothing, another street, look; y les ense&ntilde;&eacute; el papelito, ellos lo miraron y se interrogaron entre ellos deseando ayudarme, <strong>y es que ten&iacute;a que causar una honda impresi&oacute;n ver a un personaje como yo</strong>, al borde la locura, extenuado y respirando con ansiedad, con los ojos hundidos y encorvado por el peso, no s&oacute;lo de los miles de kilos de mi equipaje sino de todo Londres y de toda la Gran Breta&ntilde;a y de la Reina Madre y de Carlos de Inglaterra y sobre todo de mi propia estupidez. Pero aquella pareja no ten&iacute;a ni idea de donde estaba el n&uacute;mero 53, <strong>y yo en mi flaqueza intelectual pens&eacute; que a lo mejor me dejaban pasar la noche en su casa y que me daban de cenar y pens&eacute; en una sopa caliente y me vi como una especie de Oliver Twist</strong>. Pero nada de eso ocurri&oacute; sino que el hombre s&oacute;lo me dijo que &eacute;l cre&iacute;a que estaba al otro lado del cruce de Victoria, y yo est&uacute;pidamente le cre&iacute; y les di las gracias contento y me puse de nuevo en camino. Pero obviamente, al otro lado del cruce de una calle que en sentido contrario empieza por el n&uacute;mero 1 hasta el 33, no sigue esa misma calle desde el 35, sino que empieza otra calle diferente. Aun as&iacute; mi mente ya no funcionaba muy bien ni segu&iacute;a los caminos de la l&oacute;gica, y si me hubiesen dicho que Eccleston Street segu&iacute;a en una especie de calle volante que se manten&iacute;a suspendida a 200 metros de altitud, tambi&eacute;n lo habr&iacute;a cre&iacute;do, por lo que me fui para all&aacute; hasta que descubr&iacute; que no, que al otro lado lo que hab&iacute;a era otra calle distinta, sin m&aacute;s. As&iacute; que volv&iacute; una vez m&aacute;s, como un aut&oacute;mata, como un viejo elefante que busca un lugar donde morir, hasta el 33 de Eccleston Street. Y de nuevo saqu&eacute; mi gu&iacute;a y busqu&eacute; y busqu&eacute; pero en el plano no dec&iacute;a nada m&aacute;s ni pon&iacute;a los n&uacute;meros de las calles sino s&oacute;lo los nombres de algunas de &eacute;stas, entre ellas de Eccleston Street, donde yo estaba, en el puto n&uacute;mero 33. <strong>Entonces todo se vuelve un poco confuso</strong>. S&eacute; que pregunt&eacute; a m&aacute;s gente que me fui encontrando, que di varias vueltas por todas aquellas calles, que incluso pregunt&eacute; a un taxista y le dije que si pod&iacute;a llevarme al 53 Eccleston Street, que yo no lo encontraba, y me dijo que no, que est&aacute;bamos demasiado cerca, que ya est&aacute;bamos en esa calle, y yo, pero que se acaba en el 33, se acaba en el 33, 33, 33, y el sem&aacute;foro se puso en verde y el taxi se fue, conduciendo por la izquierda y con el volante a la derecha y yo le miraba alejarse de m&iacute;.</span></p>    <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Entonces, <strong>en una r&aacute;faga de lucidez que se abri&oacute; paso entre el cansancio, el hambre, el sue&ntilde;o y la estupidez</strong>, cog&iacute; de nuevo el papelito y record&eacute; que el t&iacute;o de la primera Holland House me hab&iacute;a escrito tambi&eacute;n el tel&eacute;fono de mi Holland House&hellip; As&iacute; que r&aacute;pidamente, sin tiempo ni para insultarme a m&iacute; mismo, saqu&eacute; el m&oacute;vil y llam&eacute;, pero ni siquiera daba se&ntilde;al, yo llam&eacute;, llam&eacute;, llam&eacute;, pero nada, s&oacute;lo ruidos extra&ntilde;os. Pens&eacute; que mi m&oacute;vil no funcionaba con la red inglesa o que yo qu&eacute; s&eacute;, pero el caso era que no pod&iacute;a llamar. Entonces, y siguiendo con esa especie de nueva lucidez recobrada, pens&eacute; en llamar desde una cabina, ya que adonde llamaba era a un fijo de Londres, por lo que en una cabina no deb&iacute;a haber problemas. Fui a la m&aacute;s cercana pero s&oacute;lo funcionaba con tarjeta de tel&eacute;fono para cabinas, ni con monedas ni con tarjeta bancaria. Fui a otra y lo mismo. Y por ah&iacute; ya no se ve&iacute;an m&aacute;s, pero pens&eacute; que todas ser&iacute;an iguales. As&iacute; que segu&iacute; intent&aacute;ndolo con el m&oacute;vil, pero no daba se&ntilde;al, s&oacute;lo ruidos extra&ntilde;os. Aun as&iacute;, y ya presa de una especie de fren&eacute;tica ansiedad, me dirig&iacute; a Victoria Station, alej&aacute;ndome un poco de Eccleston Street, donde hab&iacute;a una parada de taxis. Me dirig&iacute; al primero que lleg&oacute; <strong>y haci&eacute;ndome el tonto extranjero (lo cual no me costaba mucho) le ense&ntilde;&eacute; el papelito con la direcci&oacute;n y me dispuse a subir al taxi</strong>. Pero el t&iacute;o no me abr&iacute;a la puerta y me dec&iacute;a algo que yo, por supuesto, no entend&iacute;a. Yo, Sorry?; y &eacute;l hablando, y yo, Sorry??. Y al final s&iacute; pude comprender que me dec&iacute;a, &iquest;Pero es Eccleston Street, o Eccleston Place, o Eccleston Bridge o qu&eacute;?; y yo viendo entonces como una lucecita al fondo de mi cerebro, No lo s&eacute;&hellip; yo pensaba que Street, pero no lo s&eacute;&hellip; y el taxista, Pues entonces no te puedo llevar, pero siendo el 53 creo que est&aacute; por ah&iacute;, a la izquierda del puente, que es Eccleston Bridge; y se fue. Yo sal&iacute; y cruc&eacute; el puente, que efectivamente se llamaba Eccleston Bridge aunque estaba separado de Eccleston Street por varias calles, pero all&iacute; a la izquierda empezaban otras calles, di varias vueltas pero no vi nada que se llamara Eccleston. As&iacute; que, una vez m&aacute;s, volv&iacute; al 33 de Eccleston Street, pero ahora convencido de que el 53 ten&iacute;a que ser de otro Eccleston, Place o lo que fuera, y que ten&iacute;a que estar por ah&iacute;, alrededor de Eccleston Street. Di varias vueltas, y siempre con la maleta y las bolsas, y siempre con el hambre y el sue&ntilde;o, y cansado como no lo hab&iacute;a estado en mi vida. Pero nada, all&iacute; no hab&iacute;a nada. Ya por hacer algo, por quemar los &uacute;ltimos cartuchos <strong>y mientras de reojo ya buscaba alg&uacute;n sitio m&aacute;s o menos calentito donde poder pasar la noche</strong>, volv&iacute; a llamar al tel&eacute;fono del papelito. &iexcl;Y una de las veces dio se&ntilde;al&hellip;!, agarr&eacute; el tel&eacute;fono con fuerza y esper&eacute; que alguien contestara, pero nada, s&oacute;lo se&ntilde;al, biiiiip, biiiiip, y de repente el contestador, y yo, mierda, mierda, pero volv&iacute; a llamar, porque en un puto albergue alguien tiene que haber para coger el tel&eacute;fono aunque fuera de noche, que ser&iacute;an pues la 1 y pico o por ah&iacute;. As&iacute; que marqu&eacute; de nuevo y otra vez dio se&ntilde;al, yo esper&eacute; y esper&eacute; y, &iexcl;s&iacute;!, alguien respondi&oacute;, le dije en un ingl&eacute;s que a la fuerza hab&iacute;a mejorado bastante en pocas horas que vale, 53 Eccleston, pero Eccleston qu&eacute; m&aacute;s; y me entendi&oacute; y me dijo que era 53 Eccleston Square; <strong>y yo, Dios dios, que al final no duermo en la calle</strong>; y yo, Vale, pues yo estoy al final de Eccleston Street, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; Eccleston Square?; y &eacute;l, al otro lado del puente, al otro lado de Eccleston Bridge. As&iacute; que el taxista ten&iacute;a raz&oacute;n. Y yo, Vale, en 10 minutos llego. Y me fui otra vez para all&aacute;. Cruc&eacute; el puente y aunque ninguna calle se llamaba Eccleston segu&iacute; andando. Y s&iacute;, un par de calles m&aacute;s all&aacute; hab&iacute;a un jardincillo y las placas dec&iacute;an Eccleston Square, as&iacute; porque s&iacute;, a dos calles de Eccleston Bridge y lejos de Eccleston Street. Putos ingleses. Pero bien, hab&iacute;a llegado, el coraz&oacute;n me lat&iacute;a con fuerza y empec&eacute; a pensar otra vez en una ducha caliente, en comida y en una cama&hellip; Comenc&eacute; a buscar el 53 y pronto lo encontr&eacute;, llam&eacute; al timbre y me abri&oacute; un chico, le dije que era el que acababa de llamar y &eacute;l, S&iacute;, s&iacute;. Me pidi&oacute; el DNI, mir&oacute; en el ordenador, me dio la llave de la habitaci&oacute;n 301 y me dijo, Ma&ntilde;ana por la ma&ntilde;ana tienes que pagar y entonces te devolver&aacute;n el DNI. Y yo, S&iacute;, s&iacute;, ma&ntilde;ana, ma&ntilde;ana&hellip; Sub&iacute; al tercer piso, encontr&eacute; la habitaci&oacute;n, entr&eacute;, estaba vac&iacute;a, con tres camas pero dos desechas y una intacta y con la ropa de cama al lado, dej&eacute; la maleta, la abr&iacute; y busqu&eacute; la toalla y el pijama, vi que no me hab&iacute;a tra&iacute;do ning&uacute;n pijama, cog&iacute; un pantal&oacute;n de deporte, una camiseta y las chanclas y me fui a la ducha, en el pasillo. <strong>Me met&iacute; y bajo el chorro de agua caliente se me fueron poco a poco todas las penas y pens&eacute; que, fueran como fueran los d&iacute;as siguientes, peores no podr&iacute;an ser y la cosa tendr&iacute;a necesariamente que ir a mejor.</strong></span></p>]]></description><pubDate>Thu, 28 Sep 2006 12:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>Working in Zara Oxford Circus</title><link>https://fishandchips.blogia.com/2006/092701-working-in-zara-oxford-circus.php</link><guid isPermaLink="true">https://fishandchips.blogia.com/2006/092701-working-in-zara-oxford-circus.php</guid><description><![CDATA[<span style="font-family: Verdana">Olvidad todo lo que aprendisteis en el Zara de Montparnasse: <strong>trabajar en el de Oxford Circus es como elevar a la en&eacute;sima potencia el Zara Way of Work</strong>, que es en realidad todo un Way of Life.&nbsp;</span>    <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Desde que empec&eacute; a trabajar el mi&eacute;rcoles pasado, y sin contar el domingo, que libr&eacute; (porque aqu&iacute; tambi&eacute;n se trabaja los domingos, claro que s&iacute;) y me fui a Greenwich con gente del hostel, no he podido parar hasta hoy martes, y ech&aacute;ndole cada d&iacute;a un m&iacute;nimo de 9 horas y media (al menos, eso s&iacute;, parando una para comer) de doblar, doblar y doblar, de apilar con perfecci&oacute;n milim&eacute;trica, de continuas carreras por la tienda y por el almac&eacute;n, donde es m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar algunas chaquetas y camisas que una aguja concreta en un mont&oacute;n de agujas (en un pajar ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil), con sus interminables y alt&iacute;simas estanter&iacute;as y rieles que nos obligan a jugarnos la vida escalando por las estanter&iacute;as o subiendo a unas escaleras algo chungas. M&aacute;s de 9 horas de atender a engre&iacute;dos clientes incomprensibles (donde est&eacute; la cortes&iacute;a parisina, por falsa que pudiera ser a veces, que se quite el est&uacute;pido e impersonal comportamiento londinense), de no entender lo que te dicen, de tratar t&uacute; de hacerte comprender, de buscarles m&aacute;s tallas y modelos y ver como despu&eacute;s no s&oacute;lo no lo compran sino que lo tiran por cualquier lado y de cualquier forma.&nbsp;</span></p>  <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Por decirlo de alg&uacute;n modo simple y claro: <strong>es una mierda</strong>. Pero es un trabajo, mi trabajo, y hay que hacerlo porque no tengo otra cosa y porque hay que comer. Con raz&oacute;n les cambiaba la cara a los managers cuando en mi entrega de curriculums les dec&iacute;a que ten&iacute;a experiencia: porque nadie con experiencia vuelve a Zara; y por eso no me quisieron dejar escapar en el de Oxford Circus: porque no podr&iacute;an haber encontrado a otro incauto Zara boy con experiencia que quisiera trabajar ah&iacute;. No es que el trabajo sea dif&iacute;cil (aunque hay cosas que tienen su miga), pero s&iacute; es bastante duro, muy exigente y realmente agotador, y no s&oacute;lo por el hecho de estar m&aacute;s de ocho horas de pie de aqu&iacute; para all&aacute;. Hay que hacerlo todo (y &lsquo;todo&rsquo; es una enorme cantidad de cosas, muchas m&aacute;s de las que piensa quien nunca ha trabajado aqu&iacute;) tan r&aacute;pido y de un modo tan perfecto, que acabas realmente vac&iacute;o y sin ning&uacute;n deseo de volver. Pensar&eacute;is, &iexcl;qu&eacute; exagerado de mierda!, se quiere hacer el m&aacute;rtir y tal; y s&iacute;, un poco exagerado y m&aacute;rtir s&iacute; que soy, la verdad, pero tambi&eacute;n es peor de lo que se puede creer desde fuera. De hecho, mis compa&ntilde;eros me han dicho que en esta tienda hay mucha gente sin ninguna experiencia similar que empieza a trabajar (sobre todo en la secci&oacute;n de mujer, que es a&uacute;n bastante peor que la de hombre) y que el segundo o tercer d&iacute;a no vuelve, o que incluso se va fuera en la pausa para comer del primer d&iacute;a y ya no vuelve, <strong>y que hay gente que los primeros d&iacute;as acaba llorando</strong>. Y a quien aguanta varios meses como vendedor (si eres un manager ya la cosa cambiar, evidentemente), los dem&aacute;s le admiran y acaba convirti&eacute;ndose en una figura semilegendaria.</span></p>      <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Pero no todo es tan terrible. Es muy cansado y eso no cambia por mucho que lleves ah&iacute;, pero enseguida te acostumbras (al menos si ya se tiene experiencia, aunque fuera en un Zara mucho m&aacute;s tranquilo como el m&iacute;o de Par&iacute;s) y cuando conoces bien la tienda y el almac&eacute;n, ya no es tan jodido y vas tirando y los d&iacute;as, sin que te des mucha cuenta, van pasando y ah&iacute; est&aacute;s, sobreviviendo en esta ciudad de locos. Adem&aacute;s, toda la plantilla son gente de puta madre, y el sufrimiento compartido une que no veas, as&iacute; que enseguida te haces amigo de todo el mundo y el ambiente es bastante bueno, aunque los managers nos dan mucha ca&ntilde;a y cuando se ponen serios, se ponen serios, pero tambi&eacute;n con ellos hay muy buen rollo y muchas bromas y en ese sentido se est&aacute; muy bien, la verdad.&nbsp;</span></p>  <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Pero eso s&iacute;, <strong>el s&aacute;bado fue ya caer en el oscuro abismo de la locura&hellip;</strong> hubo un momento por la tarde que me qued&eacute; unos instante paralizado, bloqueado, cuando me vi solo en medio de la tienda sin ning&uacute;n compa&ntilde;ero, rodeado de lo que parec&iacute;an cientos de clientes, con todo hecho una mierda, toda la ropa tirada, por el suelo, por todas partes, una enorme cola para los probadores, que rebosaban de ropa y perchas y de los cartones, el papel y las pincitas con las que hay que doblar las camisas, que se amontonaban por doquier a la espera de que las devolvi&eacute;ramos a su perfecta forma rectangular; y miles de prendas que hab&iacute;amos sacado del almac&eacute;n para reponer lo vendido y que hab&iacute;a que colocar en su sitio; y decenas de clientes que te hablan, preguntan, se quejan, protestan y destrozan todo y te hacen pensar, pero qu&eacute; mierda hago yo aqu&iacute;. Para haceros una idea, imaginad el Jard&iacute;n de las delicias o el Barco de los locos de El Bosco. Cerca de las ocho, poco antes de cerrar, la tienda estaba de foto, <strong>parec&iacute;a un paisaje apocal&iacute;ptico, postnuclear, daba casi ganas de llorar</strong>. Y ala, ponte a dejarlo todo perfecto&hellip; Pero bueno, hay que hacerlo y se hace y ya est&aacute;.</span></p>      <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Adem&aacute;s, luego por la noche nos fuimos muchos de la tienda de fiesta, porque Sandra, una de las de Menswear, se vuelve a Espa&ntilde;a. Primero nos tomamos unas pintas en un pub de al lado (en mi caso me tom&eacute; solo una y ya fue todo un lujo que me permit&iacute;) y luego fuimos a un club que hay m&aacute;s arriba en Oxford Street, el 101 (aunque aqu&iacute; lo llaman el uno-cero-uno, no el ciento uno), en el que pudimos entrar sin pagar porque &eacute;ramos un mont&oacute;n y hubo un par que les comieron la cabeza a los porteros (que eran los t&iacute;picos de dos por dos que dan un &ldquo;buen&rdquo; rollo que te cagas), porque si hubiera habido que pagar, aunque &ldquo;s&oacute;lo&rdquo; eran 3 libras, me habr&iacute;a vuelto a casa (bueno, al puto hostel). Y all&iacute;, pues bien, un sitio bastante normalito con m&uacute;sica bastante normalita para mi gusto, pero bien. Y la pe&ntilde;a venga a hacerse pintas, y yo ah&iacute; que el poco alcohol que hab&iacute;a consumido en el pub lo hab&iacute;a meado hac&iacute;a ya una hora. Y es que por cabezoner&iacute;a y est&uacute;pido orgullo no dej&eacute; a nadie que me invitara ni que me dejara dinero, que casi todo el mundo me lo ofrec&iacute;a. Y me acab&eacute; yendo antes que la mayor&iacute;a, porque estaba realmente cansado y era el &uacute;nico que segu&iacute;a totalmente sobrio. Y eso que una de las m&aacute;s bonicas de mis compa&ntilde;eras me insisti&oacute; en que me quedara, que ella no sol&iacute;a salir ni beber, que no iba a volver a verla as&iacute; en mucho tiempo&hellip; <strong>y yo pensando, mmmm, &iquest;me estar&aacute; enviando alg&uacute;n tipo de se&ntilde;al?</strong> (ojal&aacute;, pero no lo creo, la verdad, aunque yo estaba medio guapo y todo, ah&iacute; de traje y corbata, porque a&uacute;n no ten&iacute;a taquilla para dejar el uniforme), pero es que ni as&iacute; pod&iacute;a quedarme, y adem&aacute;s, desde que hablando antes en el pub me hab&iacute;a enterado que ten&iacute;a novio hace dos a&ntilde;os, pas&eacute; totalmente: estoy ya lo suficientemente harto de las chicas en general como para encima meterme en una movida as&iacute;. Pero que muy bien, estuvo muy bien y eso, que todos son muy buena gente y hay un ambiente muy bueno.&nbsp;</span></p>  <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Y me volv&iacute; en autob&uacute;s, porque era tarde y ya no hab&iacute;a metro (que sobre medianoche deja de haber, como en Par&iacute;s), aunque siempre que no tengo prisa voy en autob&uacute;s, porque mola m&aacute;s y es m&aacute;s barato que el metro. Cog&iacute; uno de dos pisos y me sub&iacute; al de arriba, como siempre. Y es toda una aventura: aqu&iacute; los buses no s&oacute;lo conducen por la izquierda y tienen el volante a la derecha, sino que van como locos, rapid&iacute;simo, con frenazos y tomando las curvas de una forma que a&uacute;n no entiendo como no tumban con lo altos e inestables que son. <strong>Es la hostia pillar un autob&uacute;s de &eacute;sos</strong>. Y es que adem&aacute;s esa noche, que yo iba derrumbado entre los dos primeros asientos de la parte de arriba en plan chulo-londinense-de-traje-y-corbata-un-s&aacute;bado-de-madrugada, nos empezaron a adelantar de repente toda una serie de coches deportivos y/o maqueados que iban a&uacute;n m&aacute;s locos y m&aacute;s r&aacute;pidos, adelant&aacute;ndose a toda hostia y haciendo maniobras que pon&iacute;an los pelos de punta (aunque si pillaban un sem&aacute;foro en rojo se paraban todos y se quedaban en fila con los motores rugiendo). Y yo ah&iacute; flipando y pensando, &iquest;ser&aacute; esto una carrera ilegal por las calles nocturnas de Londres?, y supongo que s&iacute;, porque ten&iacute;a toda la pinta. Incre&iacute;ble. As&iacute; que ya sab&eacute;is, fans de The Fast and the Furious (o &ldquo;traducido&rdquo; al espa&ntilde;ol: A todo gas), <strong>esas carreras existen, al menos en Londres</strong> (aunque, eso s&iacute;, respetan los sem&aacute;foros y no se disparan entre ellos &ndash;&iquest;en la pel&iacute;cula se disparan entre ellos?&ndash;).</span></p>      <p class="MsoNormal"><strong><span style="font-family: Verdana">Y es que me encanta vivir en una ciudad de &eacute;stas. Londres. Par&iacute;s.&nbsp;</span></strong></p>  <span style="font-size: 12pt; font-family: Verdana">Y aun as&iacute;, cuando llegu&eacute; al hostel y como si pudiera renunciar a valios&iacute;simo tiempo de sue&ntilde;o (no ve&aacute;is como roncan mis dos compa&ntilde;eros, el primer italiano y otro que lleg&oacute; despu&eacute;s), estuve un par de horas leyendo en la cama. Y al d&iacute;a siguiente, esto es un no parar (ya me empiezan a estar grandes los pantalones y se me caen hasta con el &uacute;ltimo agujero del cintur&oacute;n) madrugar para pillar el desayuno (que los fines de semana te dan hasta un huevo frito, una salchicha, una loncha de bacon y unas pocas habichuelas de &eacute;sas rojas de aqu&iacute;; no veas como se estiran los cabrones), poner una lavadora, &ldquo;tender&rdquo; toda la ropa por los cajones, mesa y dem&aacute;s de la habitaci&oacute;n, y a <strong>Greenwich </strong>con Sonia, Maria Jos&eacute;, Manu y Pablo, que est&aacute; a&uacute;n dentro de Londres, aunque tardamos cerca de una hora yendo en autob&uacute;s (con un trasbordo). <strong>Pero &eacute;sa ya es otra historia</strong>.</span>]]></description><pubDate>Wed, 27 Sep 2006 09:50:00 +0000</pubDate></item><item><title>Zara boy again</title><link>https://fishandchips.blogia.com/2006/091901-zara-boy-again.php</link><guid isPermaLink="true">https://fishandchips.blogia.com/2006/091901-zara-boy-again.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" align="left"><span style="font-family: Verdana">Sí, mañana volveré a formar parte de la gran familia Inditex, en el Zara de Oxford Circus.</span></p><p class="MsoNormal" align="left"><span style="font-family: Verdana">A pesar de lo que alguien pueda creer, trabajar en Zara no es la ilusión de mi vida, pero hay que pagar la habitación cada semana y comer todos los días, y como primer empleo de supervivencia en Londres y teniendo en cuenta mi situación, no está nada mal. Como me dijeron el otro día, iban a tener una vacante para a partir de octubre, pero se les ha ido uno de los de Menswear y tenían que cubrir su puesto ya, y como yo tengo experiencia y el idioma no les importa mucho (la entrevista, ayer lunes, después de que yo me preparara todo un vocabulario y muchas expresiones en inglés, fue en castellano), ala, contratado. El problema es que igualmente no cobraré el primer sueldo hasta finales de octubre, cuando me pagarán todo ese mes y esta semana y media de septiembre.</span></p><p class="MsoNormal" align="left">Al salir de la entrevista me encontré con Ada, una chica española del hostel que también trabaja en ese Zara, y que estaba quemadísima porque acababa de discutir con la Area Manager y estaba muy enfadada y harta de Zara y de todo. Y lleva trabajando allí dos semanas. Y es que en general los españoles del hostel que también trabajan en Zara no están muy satisfechos que digamos con sus empleos. Esta mañana desayunando, por ejemplo, Antonio y María, ambos en uno de los Zara de Chelsea, sobre todo él, también han puesto a parir una vez más sus trabajos y a quejarse de no poder dejarlos porque de algo hay que vivir y Londres no está para tonterías. Qué guay. Y es que estamos todos igual, las conversaciones giran siempre sobre las mierdas de trabajo que tenemos, cómo y dónde poder ahorrar una libra más, si quedarnos en el hostel o jugárnosla en un piso... Con lo bien que se vive en España, viva el masoquismo londinense. </p><div align="justify">      </div><p class="MsoNormal" align="left"><span style="font-family: Verdana">Pero bueno, el hecho es que mi primer objetivo ya se ha cumplido, he encontrado trabajo. Y el segundo objetivo, irme del hostel éste a un piso, se pospone, porque evidentemente hasta que cobre (y ya veremos si entonces) no tendré la solvencia económica necesaria para poder vivir en un piso o una casa aquí en Londres. Pero eso sí, y ya que obligatoriamente tengo bastante tiempo para encontrar una habitación en alguna casa, buscaré con tranquilidad algo que esté bien situado, que no sea exageradamente caro y preferiblemente compartida con no españoles o no con todo españoles, para tener que hablar inglés. Y es que aquí no estoy tan rodeado del idioma nativo como en París: además de incluso oír hablar español muchas veces por la calle y de estar en el hostel con decenas de españoles, en el Zara donde voy a trabajar el 90 por cien de la plantilla es española (ahí, dando oportunidades laborales a los pobres expatriados como yo), y ya cuando fui ayer para la entrevista vi cómo la mayoría de dependientes hablaban tranquilamente en castellano entre ellos mientras los clientes que esperaban ser atendidos les miraban raro. Y además aquí no voy a estar varias horas a la semana sentado en una clase de universidad en inglés, como sí hacía en París en francés. Así que me va a tocar poner bastante de mi parte para aprender bien este puñetero idioma. Aunque no todo es negativo: por ejemplo, la televisión que hay en el hostel es digital y puedes ver cualquier programa, serie, película o informativo con subtítulos, lo que va realmente muy bien para aprender la lengua. Y aquí todas las casas están bien equipadas (no como mi piso de París), incluyendo televisión (a veces también digital), dvd e incluso muchas veces Internet WiFi, por lo que se supone que podré seguir viendo televisión subtitulada en inglés. Y el tiempo que en París dedicaba a ir a clase, aquí podré dedicarlo precisamente al estudio del inglés. Vamos, que no me va a quedar mucho tiempo para mi quehacer preferido, que es no hacer nada o, en su defecto, rascarme el ombligo. Pero para eso vine, que ya casi tenía el ombligo en carne viva después de tanto rascarlo este verano. </span></p><div align="justify">  </div><p class="MsoNormal" align="justify"><span style="font-family: Verdana">Y que post más feo, aburrido y prosaico me está quedando. Pero bueno.</span></p><div align="justify">    </div><p class="MsoNormal" align="left"><span style="font-family: Verdana">Pero no desesperéis, sufridos lectores, más divertidos serán otros posts, como cuando cuente la fiesta que nos pegamos unos cuantos el sábado, o como cuando cuente las peculiaridades y anécdotas de vivir en un hostel en Londres. Hasta entonces, qué remedio, este texto gris es lo que hay.</span></p>]]></description><pubDate>Tue, 19 Sep 2006 16:54:00 +0000</pubDate></item><item><title>Zara London Tour</title><link>https://fishandchips.blogia.com/2006/091501-zara-london-tour.php</link><guid isPermaLink="true">https://fishandchips.blogia.com/2006/091501-zara-london-tour.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Ayer al fin consegu&iacute; contactar con el Head Office de Zara en Londres, pero s&oacute;lo me sirvi&oacute; para que me dijeran que la contrataci&oacute;n la lleva cada tienda de modo m&aacute;s o menos independiente. As&iacute; que esta ma&ntilde;ana he ido a un ciber chungo de aqu&iacute; al lado a imprimir mi curriculum ingl&eacute;s y a fotocopiarlo en innumerables copias (en realidad no innumerables sino 10), y me he lanzado con esperanza e ilusi&oacute;n presumiblemente vanas a realizar el Zara London Tour.</span>&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana"> </span></p>  <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana">Primero he ido al m&aacute;s cercano, aqu&iacute; al lado, en Victoria Street, y una inglesita muy mona me ha dicho que de momento no necesitan a nadie pero que se lo quedaba (no gracias a mi gallardo aspecto ni a mi pur&iacute;simo ingl&eacute;s, sino porque ya tengo experiencia) para llamarme para una entrevista si en el futuro fueran a coger a gente. Muy bien. Despu&eacute;s me he dirigido al vecino y pijo barrio de Chelsea, conocido entre otras cosas por un equipo de f&uacute;tbol que tiene algo de dinero, viste de azul y cuyo entrenador es un t&iacute;o muy majo y humilde, y por ser el lugar en el que David y Victoria Beckham concibieron a su primer hijo, y de ah&iacute; que le pusieran como nombre, precisamente, Chelsea. He ido primero al de Sloane Square, donde en un enorme y bonito Zara me ha atendido un chaval muy simp&aacute;tico, quien despu&eacute;s de llevar un rato hablando (&eacute;l) y chapurreando (yo) en ingl&eacute;s, me ha seguido hablando en castellano porque era espa&ntilde;ol. Pero el mensaje ha sido el mismo: de momento no hay vacantes pero si fueran a necesitar gente me llamar&iacute;an para entrevistarme. De ah&iacute; he caminado hasta el Zara de Brompton Road, en Knightsbridge, junto a los imponentes Harrods, los grandes y lujosos almacenes propiedad del papi de Dodi Al Fayet, quien supuestamente muri&oacute; en Par&iacute;s junto con su pareja, Diana de Gales. Ya en la tienda, de nuevo de gran tama&ntilde;o y cuidado aspecto, me han atendido (ya no recuerdo qui&eacute;n, viva el Alzheimer) con igual simpat&iacute;a y educaci&oacute;n y hasta con las mismas palabras, que por ahora no necesitan a nadie pero que se lo quedaban por si bla bla bla. Guay, cero de tres, pero al menos me estoy comunicando en ingl&eacute;s con esta gente, aunque ya ves la dificultad, yo siempre digo lo mismo y ellos siempre dicen lo mismo, como para no enterarme. En fin, siguiente parada, Oxford Circus, donde en un radio de unos 200 metros hay nada menos que tres Zara. Entro primero en el que est&aacute; propiamente en Oxford Circus, que es la calle m&aacute;s comercial de Londres y de toda la Gran Breta&ntilde;a y est&aacute; siempre abarrotada de turistas e incluso de ingleses deseosos de gastar estos graciosos billetitos con la cara de la insigne reina de Inglaterra. O lo que es lo mismo, un lugar en el que no me gustar&iacute;a trabajar, porque ese Zara est&aacute; siempre hasta los topes y sus pobres empleados van de un lado a otro corriendo y con una cara de agobio que no veas. Pues bajo a la secci&oacute;n de hombre y pregunto por un tal Juan Luis, como me dijo el chico de la Head Office con el que habl&eacute;, y le cuento todo el rollo y tal, y me dice que tienen que contratar a una persona para empezar a trabajar el 1 de octubre, que pronto empezar&aacute;n las entrevistas y que me llamar&aacute;n para una, ya que tengo experiencia previa y adem&aacute;s vengo recomendado de la Head Office (&iquest;recomendado?), lo que me da ya bastantes puntos. As&iacute; que bien, tengo ya grandes posibilidades de entrar en el &uacute;nico Zara de todo Londres en el que preferir&iacute;a no trabajar. Pero bueno, sin desfallecer he ido al Zara que est&aacute; m&aacute;s abajo, en la esquina entre Oxford Street y Bond Street (&iquest;se llamar&aacute; as&iacute; por 007?, molar&iacute;a, pero no creo), que es mucho m&aacute;s tranquilo, y en el que he recibido la misma respuesta que en los tres primeros. Bueeeeno. Vuelvo hacia arriba y voy hasta el Zara de Regent Street, que es en el que me gustar&iacute;a trabajar si pudiera elegir: muy bien situado, entre Oxford Circus y Piccadilly Circus, muy bien conectado por metro vivas donde vivas, en una calle muy pija pero bastante m&aacute;s tranquila que Oxford Street (es decir, menos ventas pero m&aacute;s gordas, o lo que es lo mismo, menos trabajo y similares comisiones). Bajo a la secci&oacute;n de hombre (yo siempre diciendo que donde ya hab&iacute;a trabajado es en hombre, que es mil veces mejor que en mujer, aunque se vende menos y las comisiones son menores, pero aun as&iacute; vale la pena), donde no hab&iacute;a casi nadie, y el hombre&ndash;t&iacute;pico&ndash;ingl&eacute;s que me ha atendido me ha dicho que s&iacute; que necesitan a gente, aunque tambi&eacute;n para octubre, que van a empezar las entrevistas pronto y que me llamar&aacute;n porque tengo experiencia y todo eso. As&iacute; que guay, a ver si me pillan en &eacute;ste. Pero no hay que dormirse en los laureles (sobre todo cuando a&uacute;n ni siquiera los tienes sobre tu cabeza), y de ah&iacute; me he ido a la zona de Hyde Park y Kensington Gardens, donde hay otros dos Zara. Primero he buscado el de Queensway, junto a Notting Hill, en un barrio bastante tranquilo y multicultural, con gente y establecimientos de todo tipo por las calles. El Zara estaba en un desangelado centro comercial que no me ha gustado mucho, pero bueno, subo a la secci&oacute;n de hombre y la chica con la que he hablado me ha dicho de forma bastante est&uacute;pida que no que no, que no necesitaban a nadie ni nada; y yo, bueno, pero quedaos el curriculum (el CV, &ldquo;siv&iacute;&rdquo;, como dicen aqu&iacute;), y si en el futuro necesit&aacute;is a alguien, pues pod&eacute;is llamarme, porque ya tengo experiencia y tal; y ella, bueno, si quieres, pero no te prometo nada eh. Nada, super maja, pero al menos he podido hablar ese rato ah&iacute; con ella bien, &iexcl;un punto por mi ingl&eacute;s!, que ah&iacute; va, mejorando minuto a minuto (lo cual tampoco tiene mucho m&eacute;rito, la verdad, teniendo en cuenta el paup&eacute;rrimo nivel con el que me vine). Y de ah&iacute; he ido a High Street Kensington, no sin antes comprarme un bocadillo en un supermercado e ingerirlo en muy pocos minutos porque estaba ya desfalleciendo. Afortunadamente, el sitio estaba mucho m&aacute;s cerca de lo que parec&iacute;a, y all&iacute; en otro Zara tambi&eacute;n bastante arregladete, el responsable de hombre, un chico negro muy grande y &eacute;ste s&iacute; muy simp&aacute;tico, ha estado un buen rato hablando conmigo e interes&aacute;ndose bastante, y me ha dicho tambi&eacute;n que s&iacute; van a coger a alguien y que van a empezar a hacer entrevistas, y que cuenta conmigo. As&iacute; que guay, porque ah&iacute; tambi&eacute;n estar&iacute;a bien trabajar, es una zona muy chula y tranquila y el que ser&iacute;a mi jefe parece bastante majo. Pero a&uacute;n queda un Zara, el de Covent Garden, como no pod&iacute;a ser de otra forma, y que tambi&eacute;n promete estar siempre bastante concurrido, porque es una zona muy tur&iacute;stica y comercial, as&iacute; que tampoco es de mis preferidos, pero bueno, para all&aacute; que me he ido. Y nada, que tampoco necesitan a gente pero que se quedan el curriculum y etc, etc, etc. Dios, por fin, me he ido al metro y me he venido a Victoria y cuando he llegado a mi habitaci&oacute;n en el hostel me he derrumbado en la cama, porque esto se cuenta r&aacute;pido, pero han sido casi seis horas de largos pateos, varios viajes en metro y continuos esfuerzos ling&uuml;&iacute;sticos. Y para no mucho bot&iacute;n, la verdad: tres promesas de entrevistas para empezar en octubre, lo que quiere decir que, si me cogen en alg&uacute;n Zara (que eso espero, al menos en la &uacute;ltima entrevista ser&iacute;a la tercera vez que me preguntaran lo mismo: si no me cogieran ni en &eacute;sa querr&iacute;a decir que no merezco sobrevivir en una gran ciudad), pues eso, que aunque me cojan no cobrar&iacute;a mi primer sueldo, que tampoco ser&iacute;a gran cosa porque los extras los pagan con un mes de retraso, hasta finales de octubre&hellip; fecha que est&aacute; bastante m&aacute;s all&aacute; de donde alcanzan mis recursos actuales&hellip; por lo que habr&aacute; que poner en marcha alg&uacute;n plan de emergencia&hellip; &iquest;prostituci&oacute;n?, &iquest;tr&aacute;fico de drogas y/o de armas?, &iquest;dejar de hacer la comida de medio d&iacute;a y de utilizar el transporte p&uacute;blico?, &iquest;andar todo el tiempo con la cabeza gacha a ver si encuentro un billete de 100 libras (que no s&eacute; ni siquiera si existen)?, &iquest;cantar en el metro (no, que hay que pedir permiso a las autoridades, y ya sabemos que a las autoridades del metro de Londres es mejor no contrariarlas&hellip;)? Son tantos los interrogantes y tan pocas las respuestas&hellip;</span>&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span style="font-family: Verdana"> </span></p>  <span style="font-size: 12pt; font-family: Verdana">Pero no importa, para eso vine, para meterme en problemas, as&iacute; que ahora a echarle cara al asunto y a seguir hacia delante, siempre, y dentro de unos meses, cuando est&eacute; en un despacho de The Guardian en el Soho (no s&eacute; ni siquiera si tienen la redacci&oacute;n all&iacute;, pero bueno), recordar&eacute; estos duros inicios incluso con una sonrisa, un caf&eacute; en una mano, un bollo (o dos) en la otra, y hasta con algo de nostalgia&hellip;</span>]]></description><pubDate>Fri, 15 Sep 2006 18:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>Lost in London</title><link>https://fishandchips.blogia.com/2006/091201-lost-in-london.php</link><guid isPermaLink="true">https://fishandchips.blogia.com/2006/091201-lost-in-london.php</guid><description><![CDATA[<p>Aqu&iacute; estoy, ahora mismo en la habitaci&oacute;n 301 de la Holland House, en el 53 de Eccleston Square, a dos pasos de Victoria Station, en el puto centro de Londres, aunque cuando publique este post, estar&eacute; sentado en la calle, en el portal del 65 de Eccleston Square, donde se pilla Internet wifi de gran calidad y rapidez y, sobre todo, gratis.</p><p>Qu&eacute; decir de lo que es irse de repente a otra ciudad, a otro pa&iacute;s, a otro mundo. Hoy es mi quinto d&iacute;a aqu&iacute; y tengo la impresi&oacute;n de que llevo varias semanas, me he recorrido ya medio centro de Londres, lugares como Victoria, Buckingham Palace, el Parlamento con su Big Ben, la abad&iacute;a de Westminster, el London Eye, Trafalgar Square, la National Gallery (qu&eacute; maravilla que sea gratis), Leicester Square, Covent Garden, Piccadilly Circus, Regent Street, Oxford Circus, Oxford Street, la catedral de Saint Paul, el Millennium Bridge, la Tate Modern (qu&eacute; maravilla tambi&eacute;n que sea gratis, aunque he le&iacute;do que el gobierno est&aacute; pensando en eliminar la gratuidad de los museos, putos cabrones capitalistas) con su impresionante vista desde el s&eacute;ptimo piso, el Shakespeare&#39;s Globe (despu&eacute;s de una siestecita en el c&eacute;sped del jard&iacute;n de la Tate), el Bankside, Portobello Road, Notting Hill... He viajado en el tube, he viajado en el piso de arriba de varios autobuses de dos plantas, he viajado a pie por estas incre&iacute;bles y surrealistas calles de Londres... Pero en realidad es m&aacute;s como haber visto una pel&iacute;cula o una serie de fotograf&iacute;as, porque una ciudad realmente se conoce, verdaderamente atraviesas la pantalla y te sumerges en ella, cuando la vives, cuando est&aacute;s el suficiente tiempo o vives en ella las suficientes experiencias, cuando te pierdes por sus calles a pie sin tener ni puta idea de d&oacute;nde est&aacute;s y descubres casualmente (o no) rincones y lugares que no aparecen en las gu&iacute;as pero que muchas veces son la clave o el alma o el sentido para conocer en verdad la ciudad.</p><p>En cuanto a aspectos m&aacute;s mundanos, aunque todo es mundano en realidad, y despu&eacute;s de haber acostumbrado mi o&iacute;do y mi lengua (ja!) a la incomprensible e impronunciable lengua de Shakespeare, de Byron, de Milton y del manager de mi hostel, llevo dos d&iacute;as llamando a una chica espa&ntilde;ola de Zara que trabaja en recursos humanos en la Head Office y a la que envi&eacute; mi curriculum en verano, quien me dijo que en septiembre necesitan a mucha gente, que la llamara en cuanto llegase, pero no responde al tel&eacute;fono. Le dej&eacute; un mensaje en el contestador, pero evidentemente ella no me va a llamar, as&iacute; que yo sigo llamando y gast&aacute;ndome mis escasos peniques cual posmoderno Oliver Twist con los pelos de punta. Pero como nunca lo coge, en estos momentos estoy dudando entre interpretarlo como una se&ntilde;al decisiva y definitiva para agotar mis pocos recursos econ&oacute;micos y lanzarme a vivir en las calles como un nuevo George Orwell, o interpretarlo como que tengo que dejar de llamarla y simplemente dejar un curriculum en cualquier Zara, porque teniendo experiencia y siendo espa&ntilde;ol es altamente probable que pueda volver a formar parte de la gran familia Inditex. Y aunque la primera opci&oacute;n es tentadora, creo que esta tarde me pasar&eacute; por el Zara de Regent Street y dejar&eacute; all&iacute; mis credenciales.</p><p>En el hostel se est&aacute; bien, todo es gente joven, simp&aacute;tica y mayoritariamente, como era de esperar, espa&ntilde;ola (excepto yo, que no soy ni joven ni simp&aacute;tico ni espa&ntilde;ol, pues soy un est&uacute;pido y engre&iacute;do parisino). Comparto habitaci&oacute;n con un colombiano que vive en Toulusse y que ha venido unos d&iacute;as a visitar a su hermano, que trabaja en el hostel, y con un napolitano que responde cien por cien a la imagen del t&iacute;pico italiano (como tambi&eacute;n respond&iacute;an la mayor&iacute;a de los italianos que conoc&iacute; en Par&iacute;s), que trabaja como camarero en un restaurante italiano (los tent&aacute;culos de la Cosa Nostra se extienden por toda Europa...) y que en unos d&iacute;as empezar&aacute; a estudiar no s&eacute; qu&eacute; en no s&eacute; qu&eacute; escuela, y es que el pobre habla menos ingl&eacute;s que yo, que ya es decir. Y muy bien con ambos, aunque Paolo ronca como un cabr&oacute;n y hace mucho ruido cuando se levanta, pero bien, un par de hostias bien dadas y seguro que se le quita la tonter&iacute;a. No, que bien, pero siempre es mejor un piso, al menos para m&iacute;, porque aqu&iacute; hay gente que lleva viviendo a&ntilde;os en el hostel... y es que encontrar una habitaci&oacute;n para ti solo, sin compartir, en un piso pagando lo que cuesta el hostel y que est&eacute; c&eacute;ntrico es absolutamente imposible, as&iacute; que yo tambi&eacute;n he empezado a replantearme mis intenciones inmobiliarias, pero aun as&iacute;, si cuando tenga trabajo me lo puedo pagar, prefiero mi propia habitaci&oacute;n en un piso aunque no est&eacute; tan c&eacute;ntrico como estos hostels y aunque me cueste m&aacute;s caro. </p><p>Y cuando ya est&eacute; establecido y asentado en el universo londinense y hable ya con cierta gracia y con acento iberut este puto idioma, empezar&eacute; con tranquilidad a buscar otro empleo m&aacute;s o menos relacionado con el mundo del periodismo, de las letras, impresas si puede ser (&iquest;qu&eacute; tal trabajar en The Guardian junto al inefable Timothy Garton Ash?). Y si pasan los d&iacute;as, las semanas, los meses y nada encuentro y me canso de mi esclavitud consentida en un Zara o en una cafeter&iacute;a o en un supermercado, me empezar&eacute; a plantear mi pr&oacute;ximo movimiento: &iquest;Nueva York, Los &Aacute;ngeles, Buenos Aires, Barcelona...? (ese interrogante parece una canci&oacute;n de M-Clan). Pero hoy es hoy y por el momento soy un puto inmigrante desempleado y que desconoce la lengua nativa, sin m&aacute;s pero sin menos, porque lo cierto es que no me desagrada nada ser un puto inmigrante desempleado y que desconoce la lengua nativa, no me desagrada ese aire de fugacidad, de inestabilidad, de infinitas posibilidades, que me rodea como un espejismo o como un fantasma y que pronto se desvanecer&aacute; seguramente entre perchas, vaqueros y clientes est&uacute;pidos que no encuentran la talla que andan buscando. Pero hasta entonces y aunque nada extraordinario ocurra, todo es posible.<br /></p><p>Pero voy a dejarlo, ya ha venido el chico-ingl&eacute;s-con-cara-de-amargado que limpia la habitaci&oacute;n todas las ma&ntilde;anas, y a&uacute;n tiene que pasar la aspiradora por esta moqueta que por muchas aspiradora que le pasen no tiene remedio (al lado de &eacute;sta, la moqueta verdeazulgris de mi piso de Par&iacute;s era una suave alfombra persa). Yo me acicalar&eacute; un poco (pero no mucho) y me ir&eacute; al 65 a enviar estas palabras al ciberespacio, y de ah&iacute; al Soho a dar una vuelta y me pasar&eacute; por Regent Street, que hace de l&iacute;mite del Soho al sur, para jugarme a la carta de Zara mi m&aacute;s inmediato destino laboral.</p><p>S&eacute; que este blog es m&aacute;s simple que el mecanismo de un botijo (aunque el funcionamiento de un botijo tiene su cosa, eh) y que tiene menos gracia que M&iacute;chel comentando partidos de f&uacute;tbol, pero cuando pueda conectarme a Internet tranquilamente en alg&uacute;n lugar que cuente, no s&eacute;, con silla, mesa, paredes y techo por ejemplo, ya lo ir&eacute; mejorando (o no). S&eacute; tambi&eacute;n que el texto de este post es una mierda aburrida y gris, pero os aguant&aacute;is, aunque espero y supongo que el estilo se har&aacute; m&aacute;s ameno en pr&oacute;ximos posts (o no); no, esto s&iacute;, a m&iacute; tampoco me gusta que sean tan serios y planos. Y ya est&aacute;, y no os mat&eacute;is todos a poner comentarios, que os conozco.</p><p>(La fecha est&aacute; equivocada, hoy es jueves 14 de septiembre -en Ibi esta noche es la Olleta- y ahora es m&aacute;s o menos, aqu&iacute; en Londres, mediod&iacute;a)</p><p>(Si alguien no se enter&oacute; de la existencia del blog por el email que envi&eacute;, que no se pique, se lo envi&eacute; a todos los grupos que tengo en las direcciones de Hotmail, y es probable que haya direcciones que tengo por ah&iacute; perdidas fuera de los grupos) </p>]]></description><pubDate>Tue, 12 Sep 2006 11:35:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
